domingo, 13 de octubre de 2013

Vino y Gastronomía : Doña Toda Reserva 2005 en Restaurante Buenos Aires de Logroño.






Comer en Logroño en un establecimiento como el Restaurante Buenos Aires, localizado en el número once de la Avenida de la República Argentina, además acompañado de un hombre como Ezequiel García, santo y seña de la historia del vino de Rioja, es un sabroso placer, comida casera con un punto más de excelsa preparación, se intuye la realidad : una cocina en donde los galones los da la experiencia. Buena materia prima, calidad en la elaboración.
Con Soroa como anfitrión y maestro de ceremonias, la armonía entre el Doña Toda Reserva 2005 y unos garbanzos de vigilia con bacalao y langostinos y unas carrilleras de ternera fue un claro éxito.
Buen garbanzo bañado en un sabroso jugo acompañante, con los tropiezos plenos en textura y condición, cocido con magisterio, buena traza en cuanto a salpimentado, ración magnífica, digna de un agradecido Pantagruel.
Me encantan los restaurantes en los que el cocido, lleve la legumbre que fuere; salen a la mesa en fuente ó puchero, para que el comensal disfrute sin acoplar la vista a una sola ronda.
Equilibrado sabor de legumbre con marisco y pescado, sin que estos anulen la sustancia del garbanzo, trazando el conjunto con una magnífica casta culinaria.
Fibra y calorías mediante la ingesta de una leguminosa que el equipo de cocina del Buenos Aires elabora con indudable buen pulso.
En cuanto a la carrillera de ternera, con una estupenda salsa de las de zanahoria y cebolla, parte procedente de los músculos maseteros del animal, refleja suavidad, textura perfecta, entrando en la boca como pura mantequilla cárnica, sabrosa en el contacto con la cavidad bucal, textura en el punto idóneo.
Una buena pieza de ración, que casa de manera magistral con el reserva 2005 de Doña Toda.
Un restaurante, de postre seleccioné la cremosa tarta de queso; que recomiendo para quienes disfruten de vez en cuando con la comida casera, más allá de la frontera del umbral de la puerta del cómodo hogar. La oferta es variada con varias opciones por plato, con verdura, legumbres, carnes y pescado.
En cuanto al Reserva 2005 del Doña Toda, en este mismo blog figura una crónica de cata del crianza de la misma etiqueta con fecha diecisiete de agosto de 2013; aventuré un vino que por su presencia cromática estaba en buen momento de progreso en botella, rojo picota con algunos reflejos grana.
Nariz emblemática de Rioja, con fruta roja madura y en sazón, especiados finos y aporte de ebanistería siempre en segunda instancia aromática. Pregunto a Ezequiel las varietales que incluye el vino y me responde con procedencias geográficas, zona de la comarca de Haro, Lanciego y Cárdenas, lugar este en donde me habla de la existencia de unos soberbios frutos de garnacho.
Tempranillo, garnacha y probable un pequeño aporte de graciano, las tres varietales que Ezequiel considera indispensables en un buen vino plurivarietal de Rioja.
Veinticuatro meses de barricas de madera, con la boca marcando fruta en el arranque y el recorrido, demuestra buena frescura, taninos finos y sabrosos, con ese punto de dulzor que convierte la cata en un momento de deleite. Media alta persistencia, con la retronasal que abunda en fruta roja madura, ciruelas y cerezas, vainilla y pimienta, con un fondo de salinidad que prolonga las sensaciones.
Un reserva en edición de añada 2005 que califico como muy recomendable.
Magnifica velada, buena compañía y perfecta atención en un correcto establecimiento logroñés.

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