martes, 15 de octubre de 2013

Ostatu Editora de Vinos Tinto Joven 2012 y Blanco Joven 2012.




Durante una reciente visita a la bodega Ostatu pude catar y degustar estas dos referencias en edición de añada 2012. El tinto aparece marcado con la leyenda "Nuestros Orígenes" y sirve de béndito homenaje al pasado, a aquellos viticultores de la comarca que ejerciendo más de hombres del medio rural, seres humanos integrados en el terruño; elaboraban vinos frescos, francos y firmes, utilizando el método de la maceración carbónica.
Otros tiempos que algunas bodegas como Ostatu siguen apreciendo y valorando, creando referencias de vinos surgidos de la maceración, con aromas de fruta fresca y pulposa expresividad en boca.
El Ostatu Tinto Joven 2012 está basado en una conjunción varietal de tempranillo, al noventa y dos por ciento; viura, dos por ciento; y graciano y mazuelo en el seis porcentual restante.
Se elabora con frutos provenientes de viñedos con una antiguedad media de veinticinco años y como indicó mi anfitrión Iñigo Sáenz de Samaniego mantiene esa inclusión de la tradicional viura blanca en los tintos jovenes de Rioja.
Color apicotado con reflejos violáceos, nariz con buena carga de fruta roja madura, algunas señas balsámicas suaves, tono láctico y raigambre final que me evoca flores violeta.
Lo califico en esta añada 2012 como muy recomendable.
El Blanco joven de Ostatu en edición de añada 2012 se presenta con una fusió varietal de viura y malvasía, sin aporte alguno de madera,  amarillo pálido con reflejos verdosos, nariz que envía tonos de fruta blanca, matices herbáceos suaves, flores blancas y amarillas, con un perímetro aromático que deja señas de fruta cítrica.
La boca despliega una buena traza de dulzor frutal, con la línea de acidez que avanza paralela al recorrido del vino, aportando frescura, dando ese punto concentrado de cítricos y abundando en vía retronasal con aporte de matices florales y ligeramente herbáceos.
Un sabroso vino blanco joven que guarda su prolongación hasta el final, sin caer antes en ese precipicio vinoso que por desgracia suele aparecer en algunos blancos jovenes, que si bien comienzan con buen estilo, terminan por desaparecer antes de tiempo.
Lo califico en esta añada 2012 entre muy recomendable y más que muy recomendable.


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