domingo, 27 de octubre de 2013

Digital Wine Communications Conference en Logroño.


Una experiencia más para quien dirige este blog, una experiencia que encierra las ansias de aprendizaje de alguién que como yo, prefiere utilizar la sincera modestia para describir lo que hago, la modestia del divulgador. Mi blog, se lo dije en plena celebración del evento Digital Wine Communications Conference a una de las muchas personas con las que hablé, es sagrado, un espacio inmaculado, en donde sólo tiene cabida la humildad, los deseos de informar y compartir y transmitir datos, detalles, sensaciones y experiencias, y que no engloba idea alguna de cuaderno de ruta, ni siquiera de bitácora de coleccionista de vinos. Yo no colecciono etiquetas, colecciono sensaciones personales, tan íntimas como sinceras.
Cuando recibí por parte del Consejo Regulador de Rioja y a través de una bodega de esta denominación, la oportunidad de acudir al evento, vi en esta privilegiada posibilidad algo más que mi participación en una especie de congreso de blogueros y comunicadores de la cultura vitivinícola.
Vi una experiencia de aprendizaje y un buceo personal en observar y adornar mis conocimientos presentes con los de otras personas, que como yo, dirigen blogs a nivel internacional.
Y desde luego, conferencias como la de Benjamin Spencer de la Etna Wine School, han supuesto para mi un ameno paseo por esa cultura del vino que tanto aprecio. Catas como la de Kopke y sus gloriosos colheitas me han servido para, por unos instantes; abandonarme al placer de los instintos y las emociones. Quesos como los de Tros de Sort me sirvieron para alcanzar la cima láctica, que en un universo como es el vinoso, casa a la perfección con la organoléptica y las armonías.
Y por supuesto y en suma a todo ello he podido saludar a compañeros de labor, la gran mayoría no españoles, lo cuál sirve para ampliar miras, para que mi tarjeta de visita, mi blog y mis impresiones viajen, a la vez que muchos de mis ya fieles lectores; por todo el mundo, mientras atesoro nuevos e interesantes contactos.
Quiero agradecer de un modo especial al Consejo Regulador Rioja y a su Departamento de Marketing su efectiva colaboración en la organización de este evento, que contribuye a difundir Rioja por todo el mundo, algo que resulta no sólo recomendable, sino también muy positivo.
También a todas las bodegas presentes en la planta principal de Rioja Forum, con sus mesas de cata, por su paciencia y buen hacer, algo que suele ser habitual en nuestras queridas bodegas riojanas, pero que veo necesario resaltar y agradecer de vez en cuando.
Amabilidad, simpatía y buena información, tres detalles que debo reconocer, sin esfuerzo.
También a ilustres como Doug Frost, Tim Hanni, Ester Bachs, Judith Lewis por su contribución a lograr que eventos como este formen parte de un par de jornadas inolvidables para quienes creemos que Rioja merece un lugar específico y prioritario en la cultura internacional del vino.
He echado de menos mayor presencia de escritores y catadores españoles, y es que a ratos parece que no existimos, algo que hay que remediar. Yo por mi parte, creo que con las publicaciones diarias de mi blog y con una cifra que ya ronda las cuarenta mil visitas mensuales, voy lográndolo.
La divulgación de esta cultura es un trabajo, pero también un orgullo, basado en la pasión por el vino.
Confio en que este evento no sea el último, y que en nuestro país, y en esta querida denominación de Rioja, sigan sucediéndose actos de esta calidad. Sin lugar a dudas, redundará en beneficio propio y en el de toda la galería internacional de amantes de una cultura cuya existencia se remonta a la noche de los tiempos.
Hoy, tras esta Digital Wine Communications Conference, sé un poco más que ayer, pero menos que mañana.

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