martes, 17 de septiembre de 2013

Miquel y Jordi, la pasión.




Hay personajes en este mundo de la cultura gastronómica y vitivinícola que de vez en cuando merecen un caluroso aplauso, y un reconocimiento público, en un país como España tan duro de pelar en cuanto a ensalzar lo propio en relación a lo foráneo.
Hoy hablaré de unos pocos que para mi, alumno de manjares, creaciones y vinos, convencido defensor de la culinaria y la vitivinicultura como asignaturas de gran valor en la necesaria formación de nuestros infantes y jovenes, tan alejados, en general; de estas nobles culturas; merecen ese cálido aplauso, a la par que un reconocimiento que en muchos casos se les niega por simple desconocimiento ó lo que es peor, por maléfica envidia.
Miquel Sen es un biólogo barcelonés, escritor y crítico de gastronomía, del que uno ha aprendido mucho siguiéndole no sólo a través de la entretenida lectura de alguno de sus libros, las recetas de la nueva cocina catalana ó el país del cava entre otros; sino por sus artículos breves en la revista Vinos y Restaurantes, en donde aprendí desde el origen certero de la bonapartiana receta Pollo a la Marengo a la existencia de las ancas de rana cocinadas con azúcar moreno y salsa nuoc mam, pasando por las manías de la Condesa de Pardo Bazán respecto a la presencia de percebes en las mesas de más alto rango.
La fuerza de Sen se resume en su anhelo de divertir, estoy seguro que disfrutando. Porque Miquel derrocha pasión en sus libros y artículos, y eso se traduce en que quienes le seguimos y leemos aprendamos con idéntica pasión. Sen es un escritor de gastronomía cuya capacidad va más allá del simple entretenimiento, es un difusor de cultura que hay que aplaudir y reconocer.
A Sen lo han reconocido en Francia con el Prix France de Gastronomie, porque nuestros vecinos parecen saber, a veces; mejor que nosotros, lo que es bueno, mal que le pese a más de un patriota español de los de salita de estar.
Un segundo garlardón personal va destinado a Jordi Melendo,  otro hijo de la Ciudad Condal.
La pasión que Melendo demuestra por viñedos, vinos y champañas no es de antes de ayer. Desde temprana edad dió muestras de ese anhelo que todos tenemos por aprender de este mundo, llegando en la actualidad a ser miembro del jurado del Concours Mondial de Bruxelles y caballero de la Confrerie de l’Arc du Mesnil y de la Ordre des Coteaux de Champagne. En 2011 ganó la final española del concurso Ambassadeurs du Champagne, que organiza el Comité Champagne (CIVC) y fue distinguido como Mejor Periodista 2011 por parte de la Associació Catalana de Sommeliers.
Melendo es el hombre del champaña en España, pocos saben tanto como él de la cultura espumante francesa, y ello le otorga un perfil de aplauso y caluroso reconocimiento, entre otras cosas porque además he tenido la fortuna de conocerle personalmente y detrás de todo su evidente valor profesional, se esconde una estupenda persona, humilde y muy comunicativa, más con los que queremos aprender. Su último libro sobre la historias del champagne, maisons y vignerons, del por cierto tengo un ejemplar dedicado, que me fue regalado por él mismo, es una auténtica biblia de esa legendaria zona vitícola francesa. Un compatriota más, que obtiene mejor reconocimiento allende de nuestras fronteras, para verguenza de algunos, que no de todos.
Lo conseguido por Melendo y Sen, entiendo bien que con muchas horas de esfuerzo y aprendizaje personal, no sólo es para ellos, a buen seguro; un motivo de orgullo, sino que su capacidad de buenos comunicadores y su indudable sentido de transmisores de cultura gastronómica y vitivinícola, les convierte en dos personajes que merecen distinción y reconocimiento.
España no sé si lo hará algún día. Yo desde este blog, como alumno que me considero de ellos; no quería dejar pasar más tiempo para agradecerles su trabajo y su compromiso con todos aquellos que sabemos que en estos mundos, culinario y vinoso; nunca se termina de aprender.
Gracias Miquel y Jordi.
Votre passion est la mienne...



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