viernes, 13 de septiembre de 2013

Bodega Cooperativa San Pedro Apóstol Pascuarces 2012.


Uno de esos monovarietales de tempranillo que se elaboran en Rioja sin el glamour habitual en las grandes y legendarias bodegas de la denominación, vinificado mediante el proceso de fermentación tradicional.
Me lo encontré durante una reciente visita a Logroño, en un establecimiento que pese a ser pequeño en metros cuadrados, contaba al menos con diez etiquetas diferentes, circunstancia esta que yo siempre tomo en cuenta y que valoro de un modo especial.
En copa parada exhibe un color apicotado con reflejos violáceos. Nariz profusa en aromas de fruta roja madura, notas cremosas y algún tono floral más mitigado.
Boca que demuestra buena frescura desde la entrada, con medio punto de dulzor y acidez, buena estructura y una sensación tánica que aporta expresión golosa y fina.
No es un vino de larga complejidad, pero en cambio sí tiene un perfil cómodo.
No siempre hay que buscar grandes personalidades dentro de una botella de vino, a veces basta con que demuestre cierta intensidad, y un tono de carácter.
Tiene persistencia media alta y una retronasal que habla de ciruelas rojas y cerezas, con notas suaves florales y una huella de voluptuosa cremosidad, más apreciable que en la vía nasal.
Lo califico en esta añada 2012 como recomendable.

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