domingo, 18 de agosto de 2013

No entiendo de vinos, pero sé cuáles me gustan...


Leía ayer un artículo en el blog del señor Peñín a través del que buscaba poner en franca huída algunos tópicos habituales de este mundo fascinante del vino.
Uno de ellos era el referido al tópico de "no entiendo de vinos, pero sé cuáles me gustan...", frase que como el afamado crítico comentaba, suele servir de recurrente escudo para aquellos que no saben por donde salir cuando se les plantea la maldita pregunta de marras.
Yo en mi recorrido como catador y escritor he escuchado de todo. Casi nadie sabe de vino cuando habla con alguién que cata y escribe, cata y puntúa, ó cata y critica. Te miran como si fueras un golem, una especie de marciano llegado desde el Planeta Tanino, y piensan que tú estuviste presente cuando a alguién se le ocurrió vendimiar por vez primera en la historia de la humanidad. A mi, que fui un ferviente bebedor social, antes que catador; lo de la expresión entender de vino me parece un fuego fatuo. Muchos piensan que los que entendemos de vino somos capaces de distinguir a ciegas en una cata de veinte vinos cuál de todos es el único que está elaborado con la varietal syrah, que conocemos de lejos y mirando por encima del hombro cuál de todas las botellas colocadas en una estantería de vinoteca es la que contiene la varietal chardonnay vinificada, ó que cuando llegamos a un restaurante y leemos la carta de vinos tardamos cinco segundos en seleccionar la elegida.
Todo falso. Podría contar, al igual que Parker ó Peñín supongo; algunas anécdotas sobre planchas y errores que me han sucedido mientras cataba. Lógico, este mundo, y no me canso de repetirlo, precisa de un constante aprendizaje. Huyo, escapo literalmente de quien se presenta en una reunión social y presume en alta voz de entender de vino. Los hay osados y también imbéciles. En todo este tiempo de cata y escritura, si algo he aprendido, es que de vino nunca se termina de saber todo. Ni siquiera los mejores enólogos, ó los mejores agrónomos, saben todo sobre el vino y la vid. Cada añada, cada cosecha, cada vendimia, es un mundo aparte. Me lo decía hace poco un viticultor de los de toda la vida, "cada añada es diferente, ahí está la grandeza del campo y la vid, si todas fueran iguales el vino sería aburrido y nosotros unos robots programados para actuar siempre del mismo modo".
Creo que la grandeza de la cultura vitivinícola reside precisamente en las diferencias, en el constante aprendizaje y en la amplitud de conceptos varietales.
Entender de vino es absurdo, lo que hay que procurar es disfrutar con el vino y aprender de él y con él. Quien crea que yo, por ejemplo; busco entender de vino, está equivocado de cabo a rabo. Mi objetivo es coleccionar sensaciones, colaborar con los elaboradores y sentir y transmitir las pasión de una cultura que une a la humanidad.
Entender ó no entender es lo de menos. Creánme.

15 comentarios:

  1. 100% de acuerdo. Compartido en mis redes sociales porque esto es un sentimiento que llevo mucho tiempo en mi interior y poco he dicho de él. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Daniel Gracias por tu comentario Me alegra que te haya gustado el fondo de mi articulo Entre todos podemos defender y compartir esta fabulosa cultura del vino Saludos muy cordiales

    ResponderEliminar
  3. Yo entiendo muchísimo de vino. Tanto que la última cata a ciegas que organicé, sabiendo evidentemente los vinos que habia en la mesa, no acerté ni uno. ;-))))

    ResponderEliminar
  4. Toni
    Eres un crack Enhorabuena
    Saludos y gracias!

    ResponderEliminar
  5. Sabias palabras las tuyas. Parafraseemos las que decían "Solo sé que nada sé".

    ResponderEliminar
  6. Una cosa es presumir de saber de vino y otra cosa saber y no decir nada, humildad que se llama.
    Algunos sabemos mucho menos que otros pero mucho más que la mayoría. Hay verdaderos/as cracks por ahí funcionando.
    Para mí es una auténtica pasión y poder explicarle a alguien de donde viene un vino concreto y porque es así, que lo pruebe y le guste, es un placer. Me gusta que la gente disfrute tanto como yo, hedonismo puro.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. siento la falta de ortografia, por qué y no porque ;)

      Eliminar
    2. Tranquilo a todos nos pasa alguna vez Lo importante a veces es el fondo y no las formas Un abrazo

      Eliminar
  7. Transmitir hedonismo
    Un lujo de verdad
    Aunque no todo el mundo tenga como prioridad el hedonismo
    Es una pena ...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues con la que está cayendo si encima no nos procuramos más placeres, estamos muy muy jodidos. Lo afirmo y no hablo de falta de dinero, que también.

      Eliminar
  8. Me enseñó mi difunto padre que en este mundo no hay complejos de superioridad Que en realidad son todos de inferioridad En esto del mundo y alargando el hilo los que mas entienden callan Los que menos ponen el altavoz a todo volumen Es lo que tiene amigo Jorge
    Un abrazo y gracias por tu aporte a mi blog

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si, estamos de acuerdo. Siempre he dicho que el que como tu dices "ponga el altavoz" con lo que sabe de vino, mejor huír en dirección contraria.

      Eliminar
    2. Bueno de ellos también se aprende aunque suene raro Se aprende a no seguir su ejemplo Un abrazo

      Eliminar