viernes, 12 de julio de 2013

Maridajes : Alcachofas de Tudela Hacienda Cuevas y Oloroso Osborne Bailén.


Comienzo con esta entrada de mi blog una nueva sección, haciendo caso a muchos de mis habituales lectores, que venían tiempo pidiendo publicaciones en las que haga mención a maridajes que con el vino como protagonista, sirvan para desarrollar la imaginación gastronómica y aporten un modesto foco de luz a quienes disfruten con este ó aquel vino y este ó aquel producto.
Lo de las alcachofas y el vino era hasta no hace mucho tiempo una especie de tabú. Los más puristas sumelier no se cansaban de repetir que era imposible, debido a la cinarina de las alcachofas y al tono metálico de las mismas, maridarlas con vino alguno.
Claro está que para los que creemos en los milagros, de pronto una puerta de abrió y hoy en día casi nadie discute la fastuosa posibilidad del maridaje entre un oloroso de Jérez y unas alcachofas de Tudela.
Nada como comprobarlo in situ. Dos productos punteros en el mercado, el Oloroso Bailén de Bodegas Osborne y las alcachofas de Tudela de Hacienda Cuevas, línea gourmet de Conservas Picuezo, fábrica de conservas vegetales, sita en la localidad de Autol, en Rioja Baja.
Muestras ambas cuyo envío debo agradecer a los responsables de ambas empresas, siempre de modo desinteresado, colaborando con este blog de cultura vitivinícola.
El Bailen de Osborne fantástico con una buena intensidad aromática, generoso de palomino fino, con sistema tradicional de crianza con un mínimo de diez años, color caoba, con nariz en donde aprecio tonos de frutas pasificadas, trigo tostado, suaves barnices, nueces y piel de naranja.
En boca noto un buen equilibrio entre sensaciones secas y dulces, sin empalagos, envolvente, con textura grasa y glicérica, alcohol muy bien integrado en el conjunto, magnífica elegancia en el paso.
Retronasal que aporta sensaciones de cierta calidez, con frutos secos, higo, piel de naranja y ebanistería y barnices. Lo califico entre muy recomendable y más que muy recomendable.
Las sensaciones que aporta este vino conjugándolo en compañía de las alcachofas en conserva de Hacienda Cuevas son perfectas. Buena concentración aromática y buen grado alcohólico, como ya dije en mi nota de cata; perfectamente integrado, hacen que las alcachofas liguen a la perfección, realzando el vino el sabor de la comida, que al final en esto de los maridajes, es de lo que se trata.
No se arruga el oloroso con la tan mencionada siempre cinarina, y aquello del punto metálico queda muy apagado. La integración es bendecible, al menos a mi juicio.
Es evidente, y ya lo digo como consejo personal, que en esto de los maridajes es premisa indispensable que la calidad de los productos a fusionar forme parte importante en el guión. Tanto Osborne como Hacienda Cuevas-Conservas Vegetales Picuezo manejan su índice de calidad con absoluta solvencia, la que dan muchos años de trabajo ininterrumpido y unos controles demostrados.
Así pues doy mi aprobación a este maridaje, el de la varietal palomino fino en oloroso de Osborne con las cynaras alcachofas de Picuezo. Ambos productos recomendados para todos los fieles lectores de mi blog. Disfruten del maridaje, y ya me dirán...

4 comentarios:

  1. ¡Qué buen comentario! Agendaremos este magistral consejo o sugerencia. Un gran saludo

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  2. Me alegra que te haya gustado y por supuesto que sigas mi consejo y lo pruebes Un abrazo

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  3. No son muy amigos el rey de los vinos con la reina de las verduras. Un reto para los que nos gustan ambas cosas, así que buen consejo el tuyo. Pero no hay que irse a jerez, a mí me encantan las alcachofas con vermouth reserva de Martinez-Lacuesta, un escándalo por separado y maridan bien juntos en mi opinión o algún blanco con madera puede encajar. Si las alcachofas no van solas, en menestra, perfectas con un buen rosado de Rioja baja o navarro. O un cordero con alcachofas con un graciano... Hay posibilidades

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