sábado, 13 de julio de 2013

Belondrade y Lurton 2011.


Vino catado en el salón El Alma de los Vinos Unicos, celebrado en Burgos y al que asistí, como siempre; buscando nuevas experiencias y sensaciones relacionadas con el apasionante mundo del vino.
Este Belondrade y Lurton en edición de añada 2011, representado por una inconfundible etiqueta naranja, es responsabilidad directa de la enóloga Marta Baquerizo, y pertenece a la colección de referencias de la bodega que dirige Didier Belondrade.
La verdejo, con un proceso de vinificado que incluye diez meses de crianza en barricas de madera de roble francés.
Perfecto en estética, con un color amarillo pálido con reflejos verdosos y matices dorados que sólo se insinúan de momento. Nariz que presume de tonos cítricos, florales, con una incipiente sensación de natas y un hermoso punto vegetal nada exagerado y que da redondez a la vía nasal, sobre todo teniendo en cuenta que estamos delante de un monovarietal de verdejo.
Irá progresando con el paso del tiempo y lo hará, a buen seguro, de un modo más que positivo. Creo que es una buena añada para este icono de la bodega.
La boca supera a la nariz, con una magnífica entrada en donde la punta de frescor frutal se despliega, llenando la boca. Notas de crianza en madera bien presentes en el paso, con tonos untuosos y cremosos, la acidez aporta lozanía en la justa medida. Es un vino que emociona, que representa con absoluto rigor y equilibrio lo que debe reflejar la verdejo cuando tiene aportes de madera, con puntos de cítricos, pera de agua y fruta tropical en la fase retronasal, administrando bien los tiempos y dando algunas señas lácticas muy sabrosas. Hace salivar. Prolongado en sensaciones.
Ganará más puntos con una guarda responsable en botella, y yo que espero comprobarlo dentro de unos meses, y más adelante.
De momento, ya lo califico entre muy recomendable y más que muy recomendable.

2 comentarios:

  1. Sabes que me impactó de ese vino, lo probé por coincidencia. Mercado de San Miguel en Madrid: pedí un blanco con barrica porque las tapas que había escogido lo merecían. Me lo sacaron y estaba por terminarse, me negué y me abrieron una botella nueva, la gloria. Conocí a sus responsables en Verema Madrid y los felicité, es uno de los mejores blancos que he probado en mi vida. Su complejidad es arte, da gusto.

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  2. Bonita estampa la que refieres
    Me alegra que coincidamos A mi también me gustó mucho Un abrazo

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