viernes, 28 de junio de 2013

Estate Argyros Assyrtiko French Oak Fermented 2011.


Con fecha 25 de Octubre de 2010 publiqué mi primera entrada sobre esta etiqueta de la bodega helena Estate Argyros, vino que caté y degusté durante una relajada comida en el Hotel Los Agustinos de Haro,  gracias a la generosa aportación personal de mi amigo Manu. Aquella añada fue la 2009. Muy satisfactoria, sin lugar a dudas.
El 2 de febrero de 2012 y tras mi asistencia al Decanter Fine Wine Encounter 2011, publiqué la segunda entrada de esta referencia, en esa ocasión relativa a la añada 2010. Me mostró buena regularidad e incluso pienso que cierta superioridad respecto a la añada anterior. Lo califiqué como más que muy recomendable.
Y hoy, tras catar la añada 2011 del Estate Argyros Assyrtiko fermentado en roble francés, me dispongo a comentar mis impresiones, no sin mencionar que tuve la fortuna de encontrarlo en Vinexpo 2013 y de ser atendido para la ocasión por mi ya buen amigo Stefanos Georgas, director comercial de la bodega.
Y caramba, el vino refleja de entrada un cambio, que en principio me dejó desconcertado. No por algo negativo, simplemente diferente.
El cambio puede deberse, como después me he ilustrado, a una nueva filosofía enológica de los responsables de Estate Argyros. Mismo tiempo en barricas eso sí, pero uso único y exclusivo de madera de segundo y tercer año, con tostado ligero. E incluso y en una pequeña proporción uso de tinas de madera austriaca, que contribuyen, sin duda a dar al vino una personalidad distinta. Yo, desde luego, lo noté, y creo que Stefanos, aunque callado; se dió perfecta cuenta de mi, vamos a llamarla; sorpresa inicial.
Básicamente y reduciendo al máximo mis impresiones diferenciadoras respecto a las añadas 2009 y 2010, considero que esta 2011 es más compleja, y puede que hasta mineral en la prolongación final del vino.
Color amarillo pálido con reflejos verdosos, nariz que llega aportando cítricos, flores blancas, algunos suaves tonos especiados y balsámicos livianos. Incluso distingo en segunda aproximación alguna nota de esa mineralidad de la que hablaba, con un contenido salino e incluso férrico.
Tiene buen arranque en boca, con la acidez muy destacada, aportando sensaciones de frescura a medida que el vino avanza, con una textura untuosa y fluída, llenando la boca y logrando un final agradable y sostenido. La retronasal nos habla de limón, pera de agua, albaricoque, flores blancas, hierba verde y tras una nota cremosa, un punto sabroso de sapidez y mineral.
Un gran vino, que califico en esta para mi sorprendente añada 2011; entre muy recomendable y más que muy recomendable. Me encantaría volver a catar este vino pasados cinco ó seis meses para ver su evolución en botella.

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