miércoles, 26 de junio de 2013

Domaine Rostaing Côte-Rôtie La Landonne 2000.



Inmenso, colosal en las formas, rotundo en cuanto a vinosidad. Esas fueron las palabras que llegaron a mi mente tras catar en el salón El Alma de los Vinos Unicos este Côte-Rôtie de Domaine Rostaing, en edición de añada 2000. Un monovarietal de syrah, concebido con sutileza, donde la fruta expresa por sí misma toda la capacidad de agradar que puede tener un vino, dejando de lado mayores complejidades, máxime cuando estamos hablando de una añada 2000, aún fresca y firme, llena de viveza en el recorrido, tocando todos los puntos de la boca, llenando y envolviendo. Un vino masculino, en donde nada parece fruto de la casualidad. A mi mujer, que me acompañaba en esta feria de vino burgalesa, le apasionó. Personalmente creo que fue uno de los cinco mejores que caté en el evento organizado por El Alma de los Vinos Unicos.
Frescura y estructura, profundidad y longitud, taninos finos pero marcados, golosidad, golpe de efecto especiado, cercano a la redondez vinosa. Y sobre todo, tiene aún camino para seguir agradando, porque se muestra con una más que capaz longevidad. Franco en cuanto a varietal, con un recorrido fino y cálido en algunas etapas, fruta licorosa en la retronasal, con carnosidad y una mineralidad en el final, que a buen seguro es testimonio firme del óxido férrico que compone en parte el suelo en el que se asienta el viñedo de La Landonne.
Vino gallardo, con cromática apicotada grana, señal del paso del tiempo; y una sencilla nota acompasada que favorece un ápice especiado muy ligero, escolta perfecta y siempre por detrás de la fruta.
Mi calificación para esta añada 2000 es más que muy recomendable.

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