sábado, 22 de junio de 2013

Bodega Suertes del Marqués 7 Fuentes Cosecha 2011.


Vino catado durante mi asistencia al salón de vinos El Alma de los Vinos Unicos, celebrado en Burgos en fechas recientes. Más que digno representante canario con el sello de la denominación de origen Valle de la Orotava, algo que me llena de alegría, porque es una de las zonas de España que más se me resiste a la hora de catar y escribir, a medias por falta de referencias cercanas y porque las bodegas canarias son las únicas que no me envían muestras para ejercer mi labor de catador y escritor.
En este 7 Fuentes en edición de añada 2011 encontramos un ensamblaje varietal de listán negro, en un noventa por ciento; y la tintilla con el diez por ciento restante. Cepas de diferentes edades, con una variación que va desde los cinco hasta los cien años de la parcela El Barranco; y variadas altitudes, entre los cuatrocientos y los seiscientos cincuenta metros. Suelos arcillosos con origen volcánico, y diferentes exposiciones.
Interpretación autónoma de cada parcela, fermentación por separado en depósitos de acero con control de temperatura, maceración suave de los hollejos. En un noventa por ciento se envejece en pequeños tanques de hormigón, mientras que el diez por ciento restante lo hace en barricas de madera de roble francés Allier de 500 litros.
El resultado es un vino de color apicotado de cierta intensidad con reflejos purpúreos. Nariz de mucha complejidad, singular; marcada con profusión de notas de frutas rojas, sintonía aromática férrica y salina, hay notas de pimienta negra, puntas florales y una leve brisa final que apunta naturaleza silvestre, boscosa.
La boca comienza con sensación potente, aunque el vino acomete el recorrido con ligereza, los taninos se muestran finos y pulidos, con la acidez prolongada pero comedida, buena traza de prolongación, sugiriendo y logrando una atractiva persistencia. Retronasal que abunda en frambuesas y ciruelas rojas, con flores rojas y especiados, y la bendita mineralidad que tanto me gusta en este vino, huele a grafito, a terreno ferruginoso, a esencia de aguas minerales con gas, a roca. Llena la boca, es fino y concentrado.
Un vino que debe catarse y por supuesto degustarse.
Lo califico en esta añada 2011 entre muy recomendable y más que muy recomendable.

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