jueves, 13 de junio de 2013

Benjamín Romeo La Cueva del Contador 2010.


Siete parcelas distintas con viñas de tempranillo, producción limitada a diez mil quinientas botellas, y en escena Benjamín Romeo para dar vida a La Cueva del Contador en edición de añada 2010.
Fermentado en tinas de madera con control de temperatura, y un envejecido de dieciocho meses en barricas nuevas de madera de roble francés.
Uno de los grandes vinos de todos cuantos caté en el salón El Alma de los Vinos Unicos. Razones me sobran para aclamarlo, pero ante todo y de nuevo, la sensación íntima de estar delante de un gran representante de la varietal tempranillo, trazado con franqueza y con un perfecto ensamblaje entre fruta y madera. Equilibrado, vivaracho y con una cierta nota de astringencia, que lejos de resultar inapropiada, me ha parecido incluso agradable, supongo que irá afinando con tiempo de guarda en botella.
Color apicotado con reflejos violáceos, estética muy tintada. Nariz de hermosa condición frutal, frambuesas y cerezas, algo de sazón, pizca de licorosidad, con una segunda escena para especiados y balsámicos.
La boca es sabrosa, con un arranque de fruta muy dulzón, que se arrastra hasta prolongar las sensaciones y una línea de acidez que aporta buen tono al paso, taninos firmes, con intención y vigor, dando la pista de estar delante de un vino que precisa aún tiempo de afinado y guarda. Tiene volumen, concentración y poderío, al tiempo que se me plantea como un vino que en esta añada 2010 tendrá, dentro de tres años y en adelante, un potencial y una elegancia dignas de elogio.
Su persistencia es de alta seña, tiene muy bien integrado el grado alcohólico y presume de buena fruta.
Retronasal que repite una a una todas las sensaciones aromáticas descritas en la fase nasal, y que además añade con una portentosa clase, un guiño de mineralidad.
Completo, lleno y franco.
Califico esta añada 2010 de La Cueva del Contador entre muy recomendable y más que muy recomendable. Seguiremos su pista.

2 comentarios:

  1. Nose que tienen los vinos de san vicente de la sonsierra pero son mágicos.cuando visitas el pueblo, parece que estas en la borgoña...
    Enhorabuena por tu blog.

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  2. Gracias Estoy de acuerdo contigo San Vicente es mucho San Vicente Un cordial saludo

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