viernes, 10 de mayo de 2013

Bodegas Mercader Quesada Monastrell Vendimia 2012.


Vino monovarietal de monastrell, elaborado con frutos procedentes de cultivo ecológico, y de un modo artesanal por la propietaria de la bodega Mercader Quesada, acogida a la denominación de origen Bullas. Su vinificado incluye mezcla de dos maceraciones, un diez por ciento carbónica y el resto tradicional.
Agradezco a María Pilar Quesada Gil su colaboración desinteresada con este blog de cultura vitivinícola mediante el envío de esta muestra en edición de añada 2012.
En copa parada el vino plantea un color picota violáceo que por algunos instantes parece un tanto túrbido, aunque bien plantado en cuanto a viveza estética y brillo.
No es su apariencia la principal virtud que ofrece. La nariz envía recuerdos de frambuesa y zarzamora, con atisbos de pétalos de flores rojas y un matiz silvestre bastante marcado. Se nota que es un vino que aún precisa cierto asentamiento, como si el embotellado estuviera reciente. Boca frondosa, con un comienzo en el que se aventuran matices vegetales y florales, dando después una tregua en beneficio de la fruta que va dejando huella en todo el recorrido. La acidez es media, basando en la frescura la principal huella durante el recorrido. Textura media, algo grasa, con la retronasal que circula por la senda de los frutos rojos y un punto que me trae recuerdos de hinojo y matorral de bosque.
Un vino efectista, que califico en esta añada 2012 como recomendable. Tal vez sea mejorable su punto óptico.

No hay comentarios:

Publicar un comentario