sábado, 27 de agosto de 2016

Agrícola Aubacs i Solans Sindicat La Figuera Vi Rosat 2015.




Proyecto de recuperación de la actividad vitivinicultora de La Figuera, con un vino rosado de la varietal garnacha que surge de la vendimia de frutos procedentes de viñas que acreditan una edad media de entre treinta y ochenta años. Proceso tradicional de vinificado, usando los lagares soterrados de cemento que en la década de los setenta ya eran empleados en las elaboraciones, en donde se lleva a cabo la crianza durante un periodo de ocho meses. Pasado y presente, emoción asegurada.
En copa parada describe un cromatismo rosa cobrizo con reflejos piel de cebolla y más tímidos asalmonados, limpieza y brillo. Nariz que proclama nostalgias de frutos rojos en sazón, matiz cítrico central en la fragancia que exhibe recuerdos de piel de naranja, prolongando a pétalos florales blancos y rojos, con un perímetro balsámico que motiva evocaciones de hinojo y algún guiño silvestre.
Buena complejidad y sensaciones de lozanía y de sabrosa fruta.
La boca abre con jugosa expresión, equilibrada acidez que desarrolla amplios matices de frescura, una racha de melosidad que abraza el paladar. Media alta nota de persistencia, y en la retronasal escenas de frutos rojos en sazón, cerezas y grosellas, con la piel cítrica de naranja levemente confitada y un retorno balsámico que junto a algunos gestos silvestres, hierbas aromáticas, dan profundidad y buena longitud al vino.
Un vi rosat del Montsant que en esta edición de cosecha 2015 merece la calificación de entre muy recomendable y más que muy recomendable.
¿Qué tendrá la garnacha que logra dar a los vinos rosados tanto empaque?.
Siempre lo digo, mis rosados favoritos, los monovarietales de garnacha.

Celler Bàrbara Forés Rosat 2015.




Garnacha tinta como base varietal mayoritaria, con menores aportes de syrah y samsó, formulan la esencia de este vino rosat de esta bodega de Gandesa, acogida a la denominación de origen Terra Alta. Tras la vendimia se procede, con la llegada del fruto a bodega, con una maceración pelicular en frío de veinticuatro horas, seguido por un sangrado del mosto y veinte días de fermentación alcohólica en depósitos de acero inoxidable.
En copa parada plantea un cromatismo rosa frambuesa intenso, limpio y brillante, con algunos reflejos grosella, dejando en la proximidad aromática recuerdos de frutos rojos golosos, eje cítrico que prolonga la fragancia frutal y que desemboca en nostalgias florales de rojo pétalo y alguna esencia silvestre menos marcada. De fondo presencio evocaciones balsámicas que apuntalan el perfume del vino y le dan buena viveza aromática, además de prolongación. La boca abre sabrosa, con las señas de la fruta madre, esa garnacha rolliza y golosa, bien planteadas, buena traza de acidez, frescura en el avance, un guiño que trae nostalgias ligeramente lácticas, parece asomar un recuerdo de natas que se afianza más en la retronasal. Cerezas, fresas de mata y frambuesas, pétalos rosales rojos y una sugerente brisa de rosas rojas bañadas por un rocío matutino, frescas y lozanas.
Lo califico en esta añada 2015 como muy recomendable.
Emocionante y lleno de viveza canto a la sabrosa garnacha, intenso y fresco.

Txakolí Txomin Etxaniz Cosecha 2015.



http://almavinocuatre.blogspot.com.es/2015/01/txakoli-txomin-etxaniz-cosecha-2014.html

Catada la añada 2015, abro esta entrada del blog con un enlace que comunica con mis impresiones sobre la edición de cosecha previa, la del 2014. La familia Txueka al frente de una referencia que simboliza desde tiempo atrás la calidad y el equilibrio en la denominación de origen Getariako Txakolina, con treinta y cinco hectáreas de viñedo en propiedad localizadas en las inmediaciones del municipio que fue fundado como villa, entre 1180 y 1194 por el rey Sancho VI de Navarra.
Referencias históricas ligan a Domingo de Etxaniz con labores de viticultura en Getaria, allá por el año 1649, por lo que es evidente que la bandera de esta bodega tiene acreditados antecedentes que la convierten en uno de los buques insignias de la denominación, no sólo por la impecable condición de sus vinos.
Las hondarribi tratadas con mimo, enlanzando en copa parada con un cromatismo amarillo pálido y brillante, con algunos reflejos verdosos, buena intensidad frutal en su proximidad aromática, dejando nostalgias de manzana verde y cítricos suaves, recuerdos de segunda instancia que se inician con retornos de pera de agua, flores blancas y señas herbales ligeras, bien integradas en el conjunto de ñla fragancia. Fondo balsámico que redondea el conjunto, abriendo en boca con los retazos típicos de la acidulante personalidad natural del txakolí, expresión equilibrada que aporta empaque al vino. Ensalzo su virtud de equilibrio, una fina untuosidad, una más que evidente personalidad y esa condición impecable que añada tras añada nos deja en el interior de la copa un vino digno de aplauso. Retronasal que habla de manzana, limón, pera y ciruelas claudia, pétalos florales blancos, balsámicos y un apunte herbal suave.
Lo califico en esta añada 2015 como muy recomendable.

viernes, 26 de agosto de 2016

Château Filhot 2009.




Agradecimiento al Conde Henri de Vaucelles, actual propietario de la maison Château Filhot y descendiente del fundador del dominio bordelés, Romain de Filhot, quien lo creó en el año 1709, y a su equipo profesional y humano, por la desinteresada colaboración con este espacio de divulgación de la cultura del vino, mediando el envío de algunas muestras de este estupendo vino blanco dulce, un Sauternes, al objeto de mi cata y análisis personal.
Estas muestras me fueron enviadas ya hace algún tiempo y sólo la paciencia de quien sabe qué tiene realmente delante suyo, ha logrado reservarlas hasta que ahora en pleno mes de Julio de 2016, quise levantar el corcho para dar luz a un tesoro de la vitivinicultura francesa y por ende internacional, que además pude compartir con unos buenos amigos y armonizar, gracias a la generosa aportación de Antón, con un esplendoroso a la par que sabroso foie gras entier mi-cuit de pato del elaborador Delicass. Si existe una armonía gastronómica que siempre he admirado y que personalmente me parece una de las cinco mejores conocidas, es esta, redonda, precisa, sabrosa y llena de prologación.
En lo referente al vino, estamos delante de una conjunción varietal de las castas sémillon, mayoritaria, y aportes complementarios de sauvignon blanc, y en menor medida muscadelle. Fruta vendimiada en las sesenta y dos hectáreas de viñedo que el château posee en propiedad, localizadas en el sur de la apelación con laderas orientadas al suroeste. Tras la cosecha manual, y tras la llegada de la fruta a bodega, se procede con la fermentación alcohólica que tiene lugar en depósitos de acero inoxidable de cincuenta hectolitros, bajo control de temperatura. El tiempo de fermentado oscila entre los diez y los treinta días, dependiendo de cada varietal. Diez meses después se lleva a cabo una suave filtración y a los catorce la fusión de las varietales, iniciando la maduración que se lleva a buen término durante dos años, usando barricas de madera de roble francés Allier, de la que al menos un tercio es nueva.
En copa parada exhibe un estético cromatismo amarillo dorado intenso, con señales ópticas claras de concentración, desplegando en la cercanía aromática nostalgias en plenitud de fruta cítrica confitada y drupas navideñas ligeramente acompotadas, especiados en segunda fila, con algunas flores secas y un retorno de frutos secos de medio tostado.
Hay una equilibrada fragancia melosa, recuerdos de membrillo y flor de naranjo, todo ello en una segunda copa, cuando la botella ya lleva abierta un rato y el contenido se ha atemperado.
Boca sabrosa, provoca la salivación, tiene viveza y frescura en el avance, con la punta glicérica que aporta empaque y expresión, envolvencia, pegada y alcance. Magnífica seña de persistencia, la frescura de la sauvignon blanc se deja sentir. Retronasal impecable, con los recuerdos confitados y acompotados de la fruta que te seducen, con la miel y los frutos secos enamorando, algunas flores amarillas secas y los especiados y los tostados completando la exhibición.
Uno de esos Sauternes que te hacen aplaudir y que tras su cata, acompañado de un filete de foie gras mi-cuit, resulta deslumbrante.
Lo califico en esta añada 2009 entre muy recomendable y más que muy recomendable,

jueves, 25 de agosto de 2016

Bodegas Paco García Experiencias/ Graciano 2011 Edición Limitada.






Mi agradecimiento a los responsables de esta bodega afincada en el término municipal de Murillo de Río Leza por su desinteresada colaboración con este espacio divulgador de la cultura del vino, mediando el envío de varias muestras de sus referencias en nuevas ediciones de añada y en el caso de este monovarietal de la casta graciano, en su referente crianza en año de cosecha 2011, una novedad que aparece en el mercado dispuesta a rendir homenaje a una de las castas con más enfoque riojano y de mayor tradición histórica en las elaboraciones de ayer y hoy, acompañando al tempranillo y también de modo individual. La edición limitada de este vino tinto crianza surge de una fruta vendimiada en una finca propiedad del dominio, localizada en Jubera de Río Leza, situada a una altitud media de cuatrocientos quince metros sobre el nivel del mar, acreditando una maduración de seis meses en barricas de madera de roble francés con quinientos litros de capacidad y un año en barricas de doscientos veinticinco litros, sumando veinticuatro meses más de afinado en botella antes de su salida al mercado.
En copa parada afirma un cromatismo apicotado de notable intensidad, con reflejos púrpura y algunas insinuaciones grana, desliza en nariz nostalgias de fruta negra en sazón, con una memoria aromática que llega a continuación y que a título personal me ha recordado a higos de junio, brevas, dejando en segundo plano protagonismo a evocadoras notas especiadas, pimienta, y un fondo balsámico y con matices de arbustos silvestres.
Boca fina y golosa, la graciano bien domada, como afirman desde la bodega con orgullo, y puedo añadir que sin duda bien trabajada en el campo, habida cuenta de las dificultades que a título agrario genera esta cepa, con buena seña de acidez, prolongada y marcando su viveza natural, taninos maduros y pulidos, paso amable y muy buena condición en cuanto a persistencia.
La retronasal habla de moras, arándanos y ciruelas negras, con segundos descriptores que hablan de esos higos del mes de Junio, matices balsámicos y silvestres y una brisa especiada a pimienta que redondea el conjunto, añadiendo suaves notas de sapidez.
Lo califico en esta añada 2011, crianza de Rioja edición limitada, como muy recomendable.

miércoles, 24 de agosto de 2016

Bodega F. Schatz Rosado 2014.




La moscatel negra del vitivinicultor alemán afincado en Ronda, Friedrich Schatz, se plasma con buena intensidad en este vino rosado. Agradezco su desinteresada colaboración con este espacio divulgador de la cultura del vino y la oportunidad de tener acceso a esta nueva varietal para mi, la que en su Alemania natal bautizan como muslattrollinger.
Acredita cinco meses de crianza sobre lías en barricas de madera de roble francés, con regulares procesos de battonage.
En copa parada muestra un cromatismo rosa frambuesa con reflejos grosella, óptica brillante, deslizando en nariz recuerdos de frutos rojos y negros, los primeros más marcados, dejando en segunda instancia evocaciones de pétalos florales rojos y violetas. Buena franqueza varietal sin descriptores intrusos. Afirma pureza aromática, sentido y dirección de la fruta madre.
La boca arranca jugosa, llena de frescura, buena traza de acidez, lecho de lías que prende untuosidad y que concede buenas dosis de empaque al vino.
Media envolvencia y estupenda persistencia, deja en la fase retronasal evocadoras notas de fresas, cerezas y frambuesas, algún recuerdo de arándanos, con un buen ramillete de rosas rojas y violetas y un puntito cítrico ligero que apunta memorias de limón. Finaliza con balsámicos y un puntal de jugosa sapidez.
Lo califico en esta añada 2014, catada en Agosto de 2016, como muy recomendable.
Ideal para combatir días de calores estivales.

martes, 23 de agosto de 2016

Celler Terra i Vins Flor de Nit Rosat 2015





Elaborado con uvas de la varietal garnacha negra, fruta procedente de viñas que acreditan una edad media de veinticinco años y de las que se obtiene un rendimiento de tres mil cuatrocientos kilogramos por hectárea, este rosat bautizado como Flor de Nit está acogido a la denominación de origen Terra Alta, mostrando en copa parada un cromatismo rosáceo pálido con reflejos asalmonados y algunos piel de cebolla menos marcados. Hay presencia de finas burbujas de diametro reducido. Desliza en su proximidad aromática recuerdos de frutos rojos, con una seña cítrica y un retorno en segundo plano que recrea pétalos florales blancos y rojos, finalizando en guiños balsámicos que redondean la fragancia.
Boca que arranca golosa, con una media alta traza de acidez que se delinea con longitud, aporte de frescura y juego en el paladar con sensaciones chispeantes de lozanía y viveza. Hay un lecho de cierta untuosidad pero es la fruta, muy intensa en su expresión, quien marca la cata dándole una buena jugosidad.
Uno de esos vinos rosados que afrontan el final de su cata con llegada y alcance, manteniendo el pulso hasta el final y dejando en la retronasal nostalgias de frutos rojos, cerezas, grosellas y granada, nota varietal de piel de naranja y epílogo destinado a un fondo balsámico, en donde los hinojos y anisados conceden un sugerente carácter de complejidad.
Lo califico en esta añada 2015 como muy recomendable.