jueves, 23 de marzo de 2017

Compañía de Viñedos Iberian Viñedos de Yaso 2012.




Viñedos de Yaso es la sucursal en Toro de Compañía de Viñedos Iberian, grupo vitivinícola de la familia Osborne Osborne, que además de distribuir los legendarios vinos de Osborne, vínculo de familia, reúne a dominios en muchos puntos de la vitivinicultura española, desde el Priorat a Bierzo, pasando por Ribera del Duero y Penedés. Esta añada 2012 del Yaso obtuvo noventa y tres puntos Parker y está elaborado en modo monovarietal con fruta de la casta tinta de Toro, fruta que se vendimia en cepas centenarias asentadas en terrazas franco arenosas, junto al río Duero, a setecientos metros de altitud sobre el nivel del mar. Tras la cosecha y con la llegada de la uva a bodega se procede con criterios de mínima intervención, acreditando un periodo de maduración de seis meses en barricas de madera nueva y seminueva de roble francés.
Vino tinto que demuestra personalidad en las distancias cortas, pincelando en copa parada un cromatismo apicotado de notable intensidad, reflejos púrpura y grana. Nariz que formula recuerdos de fruta golosa roja y madura, guiños de mermelada, avanzando en nostalgias de pétalos florales rojos y violetas, algunos suaves especiados y tostados que desembocan en un centro de fragancia balsámico bastante intenso, y dando paso, tras una buena complejidad aromática, a una entrada en boca jugosa, aderezada con las influencias del roble, notas cremosas en media intensidad, con buen despliegue de acidez y ritmo sostenido. Tiene alcance alcance y prolongación, sabroso y exhibiendo unos taninos afinados y elegantes. Retronasal que apunta evocaciones de cerezas, ciruelas rojas, guindas suavemente licorosas, con un segundo plano en el que sobresalen notas de rosas y violetas, regaliz y una punta torrefacta muy ligera. Finaliza con sapidez y buen recreo de longitud.
Lo califico en esta añada 2012 como muy recomendable.

Bodega Alamos Malbec Rosé 2016.




La bodega Alamos es en realidad un apéndice de la familia Catena Zapata, una gama básica de sus referencias que bajo la responsabilidad profesional de la enólogo Lucía Vaieretti están presentes en el mercado, manteniendo siempre las garantías que ofrece la cercanía al viñedo de la cordillera andina. Altitud media de mil doscientos metros sobre el nivel del mar,  que aporta al resultado final unas dosis de frescura y aromática, dignas de elogio. Hoy traigo al blog su vino rosado monovarietal de la casta Malbec, que acredita en su proceso de vinificado, tras la vendimia, una maceración de ocho horas, siguiendo con suave prensado de la fruta, y una fermentación alcohólica en depósitos de acero inoxidable bajo control de temperatura que se prolonga durante algo más de treinta días.
En copa parada presenta un cromatismo rosa suave con reflejos grosella y piel de cebolla, buen brillo, amaneciendo en la cercanía aromática nostalgias de frutos rojos, guiño cítrico, carne de membrillo, señas florales ligeras en segunda instancia, y algunos anisados de media intensidad. Buena consistencia del perfume, iniciando en boca con frescura, jugosas dimensiones en el paso, buena prolongación y una traza de acidez bien delineada. La retronasal habla de cerezas, grosellas, naranja y la ya mencionada evocación de membrillo, pétalos de rosas rojas y blancas, hinojo y en final un recuerdo de persistencia, en el que la personalidad de la Malbec deja su impronta.
Lo califico en esta añada 2016 como muy recomendable.

L´Olivera Cooperativa Blanc de Serè 2016.



La bodega cooperativa social L´Olivera, situada en el término municipal de Vallbona de les Monges, defiende en el mercado este vino blanco seco multivarietal que plantea una conjunción varietal de uvas de macabeo, chardonnay y parellada, comunión de mostos flor que dan luz a un vino sincero, fresco y con la divertida lozanía de la diversidad. Métodos de cultivo ecológico en el viñedo y procesos de vinificación independientes para cada tipo de varietal, con fermentación alcohólica en depósitos de acero inoxidable bajo control de temperatura, con afinado complementario de seis meses en los mismos continentes, antes de proceder con el embotellado.
En copa parada pincela un cromatismo amarillo pálido con algunos reflejos de mayor intensidad e insinuaciones verdosas, buen brillo, deslizando en la cercanía aromática nostalgias cítricas encaramadas en primer plano, dejando en la segunda instancia de la fragancia detalles que evocan melocotón de viña y mango y abriendo en el centro memorias balsámicas y herbales menos intensas. La boca tiene una entrada de jugosa expresión, frescura y equilibrio, con un ligero guiño de untuosidad y buen punto de llegada y alcance. Retronasal que amplifica los testigos que expresan limón y manzana, drupas con hueso y un tenue punto tropical, realizando después una incursión silvestre y un locuaz tono anisado. Recibo memorias de ortiga blanca y camomila, arbustos mediterráneos. Mantenido en su ritmo hasta el final y más allá, lo califico en esta añada 2016 entre recomendable y muy recomendable.

miércoles, 22 de marzo de 2017

Bodega Hernando & Sourdais Antídoto Cosecha 2014.




De la unión entre un viticultor y enólogo francés con bodega familiar en Chinon, centro geográfico del país en donde la cabernet franc es religión, y un ingeniero agrónomo español con auténtica pasión por la tempranillo de Ribera del Duero, nació el Antídoto. Bertrand Sourdais y David Hernando Ortega emplean maneras de cultivo ecológico en sus viñedos prefiloxéricos situados en el término municipal de San Esteban de Gormaz, provincia de Soria, con una localización de mil metros de altitud sobre el nivel del mar. Vendimia manual y tras la llegada del fruto a bodega se inicia un proceso tradicional de vinificado, con fermentación alcohólica en depósitos de acero inoxidable y maduración en barricas de madera de roble francés de dos usos durante un periodo de doce meses.
Vino en añada escultural, relevante, con un cromatismo en copa parada que pincela tonalidades apicotadas intensas, reflejos púrpura, nariz que descubre recuerdos de fruta negra y roja en sazón, especiados dulces y pimienta, con alguna glosa silvestre, balsámicos profundos y en el perímetro motivaciones aromáticas de roca húmeda. Excelsa mineralidad que se recrea y prolonga la expresividad del perfume. Boca golosa, amplia en el paso con un sabroso avance, ducha de fruta y rotunda estructura, taninos marcados y jugosos, punta sugerente de astringencia que se integra en ekl conjunto dando aún mayores cotas de personalidad. Ancho y largo, sustancioso, estupenda persistencia. Retronasal que habla de cerezas, frambuesas, ciruelas rojas y oscuras, olivas negras, vainilla y pimienta, regaliz y el epílogo mineral ya mencionado que pone broche de oro a una capacidad expresiva estupenda. Uno de esos vinos que habla sobre todo y ante todo de fruta y que sitúa a la madera de roble en el segundo plano debido, influencia sí pero sin nublar a la tempranillo, fresca y sabrosa. Lo califico en esta añada 2014 entre muy recomendable y más que muy recomendable.

Sa Forana 600 Metros 2015.



No había tenido la suerte hasta ahora de aumentar mis conocimientos personales, catando un vino procedente de la isla de Menorca. La bodega Sa Forana está enclavada en el sureste de la isla de Menorca, núcleo rural de Sant Climent, municipio de Mahón. Apoyada en la finca Cugullonet, con suelos de componente calcáreo, pedregoso y de roca partida, y con corta producción, Sa Forana elabora gracias a dos hectáreas de viñedo y en lo que respecta a este 600 Metros en la edición de añada 2015 realiza una conjunción varietal de las castas tempranillo, merlot y syrah, con vinificado independiente en función de cada tipo de uva. Tras la vendimia, se procede en bodega con un despalillado y una maceración en frío, fermentación alcohólica del mosto en depósitos de acero inoxidable bajo control de temperatura, con posterior maduración de dos meses en barricas de madera de varios usos para la merlot y la syrah, y del mismo tiempo pero en acero inoxidable en el caso de la ull de llebre. Después del pertinente coupage, se embotella y sale al mercado, dispuesto a expresar. Copa parada que exhibe un cromatismo apicotado intenso y suave, con reflejos brillantes malva, violáceos y grana, nariz que aporta recuerdos de fruta roja en sazón, flores violetas y rosas rojas, lozanas sensaciones olfativas, balsámicos y silvestres en el centro del perfume, con un fondo que me ha resultado mineral. Las nostalgias de pedernal y un guiño de salinidad, que luego se reproduce en la fase retronasal prolongan la expresión del vino en nariz, con la fresca fruta siempre encaramada en primer plano. Boca sabrosa, con una buena traza de acidez, fresco y jugoso, taninos maduros y afinados, estupenda persistencia, con la retronasal amparada en memorias de cerezas, fresas y ciruelas rojas, gesto floral, regaliz y algunos detalles de arbustos, ullastrar y brezo, dejando en el epílogo un amplio y sugerente recuerdo de roca y salinidad.
Un vino con identidad y personalidad que califico en esta añada 2015 como muy recomendable.

Vins de Terrer La Rosa Rosat 2016.




Un arroz negro merece una buena compañía. El que mi suegra con su experiencia en los fogones sabe plantear, mereció el pasado fin de semana un vino rosat del Penedés, aprovechando un cambio de añada de Vins de Terrer y enfocando la edición de vendimia 2016 que se elaboró con una conjunción varietal de las castas garnacha, xarel.lo y pinot noir, fruta aportada por las familias Marlés y Oliver, afincadas junto a sus cepas situadas en los términos municipales de Puigdàlber y El Rebato.
Vinya de la Roser y Vinya de la Coma representan a payeses comprometidos con la viticultura y son parcelas en donde la fruta que da vida a este vino cumple con creces las exigencias de calidad y maduración óptimas.
En copa parada exhibe un cromatismo rosa ligero y brillante, con reflejos cobrizos y piel de cebolla, nariz en la que surgen recuerdos de frutas rojas maduras, seña cítrica suave, abriendo un buen punto de nostalgias florales y cerrando con una sensación balsámica más lejana en cuanto a intensidad.
Boca jugosa, con una prolongada seña de acidez, despliega frescura y si bien el avance es correcto, en el final le falta un plus de alcance. Como solemos decir los catadores termina antes de lo deseado.
Es uno de esos vinos rosados con efecto comercial, buena fruta base y estética presentación, que puede acompañar de un modo correcto cualquier comida estival, aunque en mi opinión precisaría de un final más pronunciado.
La retronasal incide en evocaciones de fresas, cerezas y piel de naranja, con algunas flores en el rol secundario y un fondo ligeramente balsámico.
Lo califico en esta añada 2016 como recomendable.

Caves Martí Serdà Vinyet Negre Criança 2014.




Cuando un vino tiene ese perfil que algunos califican como comercial, algo así como asequible a todos los bolsillos, con correcta relación entre calidad y precio, sin más estridencias que las de servir de compañía en momentos distendidos de poca exigencia, al menos sólo pide que se cumplan en lo mínimo los requisitos exigidos. Vinyet Negre en su edición de añada 2014 cumple las tres exigencias para ser considerado como un vino comercial, sin exceso de complejidad y estructura, trago fácil y llano, correcto, sin que podamos pedir más condiciones.
Elaborado con uvas de las varietales garnacha y cabernet sauvignon, acredita una maduración de entre seis y ocho meses de duración en barricas de madera de roble.
En copa parada desliza un cromatismo apicotado con reflejos púrpura, nariz simple y correcta a la vez, fruta roja en sazón, algunas flores y un punto balsámico central, sin más testigos aromáticos que destacar. La boca abre con una media intensidad, paso pleno en fluidez, acidez contenida, no demasiado marcada, con los taninos de baja intensidad y un va de más a menos que conviene significar. Podría ser uno de esos vinos de a diario, pero en mi opinión no alcanza los parámetros que suelo exigir a los vinos tintos en donde se presume una crianza con madera de roble.
La retronasal exhibe recuerdos de cerezas, fresas y ciruelas rojas, menores retornos florales en esta fase y una sensación entre anisada y de regaliz que busca el complemento de la fruta.
Lo califico en esta añada 2014 como decepcionante.