martes, 21 de febrero de 2017

Celler Arché Pagès Sàtirs Blanc 2016.



Tras cinco generaciones familiares dedicadas a la viticultura, desde el año 2004, los Arché Pagès elaboran sus propias referencias, incluyendo este vino blanco seco monovarietal de la casta macabeu, fruta que se vendimia en parcelas de la propiedad, cuyas viñas acreditan una antiguedad de veintisiete años y se encuentran asentadas en suelos de componente granítico.
Tras una vendimia manual, se procede ya en bodega con un proceso tradicional de vinificado, que incluye una fermentación alcohólica en depósitos de acero inoxidable mediando control de temperatura. Esta fase dura poco más de veinte días, y tras una suave clarificación y filtrado, comienza una breve crianza con sus lías, que se prolonga durante dos meses.
Tras el descorche y primer servicio, describe un cromatismo amarillo de notable intensidad y brillo, con algunos reflejos acerados de menor presencia, nariz que deja nostalgias cítricas, con algún guiño pendular de pera roja, piña y manzana, suaves testigos aromáticos de pétalos florales, nota de piñones y arbustos silvestres, camomila y algún escenario de hinojos. Tiene hacia el final memorias de mineralidad en clave salina.
La boca se muestra suave en el arranque, buen tono de acidez, un punto graso en el avance y la persistencia bien representada, alcance y llegada al final de la cata, manteniendo cierta viveza. Retronasal que habla de similares registros a los comentados durante la descripción de la fragancia, fruta blanca y cítricos, flores y algún retazo de frutos secos, evocaciones silvestres y balsámicos, finalizando en ese ajuste generoso de influencia salina, que como recurso de mineralidad prolonga su capacidad expresiva.
Lo califico en esta añada 2016 entre recomendable y muy recomendable.

Vins Abadía de Poblet Intramurs Blanc 2016.




Bajo el estandarte de la comunidad cisterciense de la legendaria abadía de Poblet y con el apoyo, desde el año 1989 del Grupo Codorníu surgen los vinos elaborados con fruta procedente de las nueve hectáreas de cultivo que se encuentran localizadas dentro del recinto amurallado de este monasterio gótico catalán situado en las cercanías de las montañas de Prades.
Bajo la dirección profesional del enólogo Josep María Gil, se elabora este Intramurs, vino blanco monovarietal de la casta chardonnay que en su edición de añada 2016 he podido catar y degustar, incorporando hoy mis impresiones en el blog al alcance de mis lectores habituales.
Vinificado en depósitos de acero inoxidable bajo control de temperatura, incluye una permanencia breve sobre lías y un manejo del battonage, que deja su influencia durante la cata aromática y gustativa. En copa parada afirma un cromatismo amarillo pálido con algunos reflejos acerados suaves, buen brillo, nariz que detalla nostalgias de fruta cítrica, con algunas notas de fruta blanca, punto central de fragancia balsámico, guiño floral menos marcado y una brisa ligera que habla de cereal. La boca es sabrosa desde el comienzo, arranca una buena traza de acidez, buen despliegue de frescura en el avance, con una sensación grasa de media intensidad y una bien delineada estructura.
Engancha una buena longitud, alcance y llegada, dejando en la fase retronasal testigos similares a los percibidos en la proximidad aromática, limón, manzana y pera limonera, anisados, camomila y madreselva, dejando en el final una huella de fervorosa y suave salinidad que pronuncia su expresión. Lo califico en esta añada 2016 entre muy recomendable y más que muy recomendable.


Ca N´Estruc Xarel.lo 2016




En las laderas de la montaña de Montserrat, y con localización en el término municipal barcelonés de Esparraguera, el vitivinicultor catalán Francisco Martí Badia dirige la bodega Ca N´Estruc, que desde luego no es ninguna desconocida para quienes de un modo habitual siguen el curso diario de este blog. Martí Badia administra poco más de veinticinco hectáreas de cultivo, plantación que se encuentra situada a una altitud media de ciento sesenta y cinco metros sobre el nivel del mar. Lo que podriamos calificar como un microclima, siempre bajo el abrigo de los montes del ya mencionado macizo. Este vino blanco seco que hoy traigo al blog expone un perfil monovarietal basado en la uva xarel.lo, acreditando un proceso de vinificado tradicional que incluye una fermentación alcohólica del mosto que se desarrolla en depósitos de acero inoxidable bajo control de temperatura, proceso que se prolonga durante doce días.
En copa parada muestra un cromatismo amarillo pajizo brillante, con algunos reflejos verdosos ligeros, describe en la cercanía olfativa nostalgias ahumadas en primer término, dejando luego abierta la ventana de los testigos frutales, pera, manzana, limón y ciruelas claudia, marca floral en segunda instancia, eje balsámico y un guiño final que apunto como silvestre, matorral, aunque este más lejano y tímido que el resto. Boca golosa, la personalidad de la drupa deja su sello en el avance, tiene un punto graso no demasiado alzado y una traza de acidez que junto a despliegues firmes de frescura hacen del vino una buena excusa para que se active nuestra salivación. Estupenda condición de la persistencia, amable en sus modos, deja en la retronasal evocaciones de fruta blanca, cítricos, buena galería de flores, madreselva y aladierno, hinojos y hierbabuena. Matices de naturaleza silvestre que acompañan a los registros frutales y que convierten la cata en una buena exhibición perceptiva.
Finaliza con un punto de tímida salinidad que junto a los descriptores ya mencionados prolonga la expresión del vino. Lo califico en esta añada 2016 como muy recomendable.

lunes, 20 de febrero de 2017

Celler Masia Can Tutusaus Bivac 2016




Proyecto iniciado en el año 1986 por Joan Badell i Badell, aunque los orígenes históricos del dominio se remontan al siglo catorce. En la actualidad se utilizan métodos de cultivo ecológico, y las labores profesionales de enología corren a cargo de Raimon Badell y Ferrán Gil. Fruto de esas labores surgen vinos como este blanco, elaborado con una base mayoritaria de uvas de la casta xarel.lo y un ajuste complementario, aproximadamente en una proporción del veinte porcentual, de viognier. Añada 2016 que marca un perfil de vino sin aporte de madera, con una fermentación alcohólica desplegada en depósitos de acero inoxidable bajo control de temperatura.
Plantea en copa parada un cromatismo amarillo pálido brillante, con algunos reflejos verdosos muy suaves, nariz que plantea recuerdos de fruta blanca y cítricos, algunos retazos florales en segunda instancia, con un fondo balsámico y un epílogo aromático que expresa evocaciones herbales.
Hay algunos guiños de cereal, aunque de menos intensidad que el resto.
La boca despliega un medio punto de acidez, tiene la misma condición en cuanto a frescura, y tal vez pueda sugerir en lo que a esta añada se refiere un escalón más arriba en cuanto a alcance y llegada en el final. Matices untuosos en el avance, con una persistencia que pretendería más alzada y una retronasal que habla de limón y manzana, heno y un guiño de hinojo, con cierta sensación de lecho láctico menor. No alcanza el final con el ritmo sostenido que siempre busco y admiro en este tipo de vinos. Lo califico en esta añada 2016 como recomendable, más por su condición correcta que por el reivindicable y no logrado ritmo sostenido.

Oliver Viticultors 10.000 Hores Negre Selecció 2015.



Referencia de elaboración de la familia Oliver Sivill, vino tinto que se enciende bajo la luz de una comunión varietal de las castas ull de llebre, tempranillo, al setenta por ciento y syrah, proporción restante. Representa la condición de vino joven, sin presencia de madera, con un recreo de las reseñas organolépticas que abrazan los recuerdos plenos de fruta roja y negra, pureza en su expresión, destacan en copa parada tonos cromáticos apicotados violáceos, apunta en la proximidad olfativa recuerdos de cerezas, fresas y moras, algunos pétalos florales rojos y violetas, balsámicos en plenitud cuando la fragancia avanza. La bendita fruta que le da vida manifestando su lozanía, una juventud sublime que hace que una copa lleve a otra. Franqueza varietal que también se expresa durante el arranque en boca, buen tono de acidez, fluidez en el paso, con unos taninos sabrosos y algo marcados, sin inquietar el paladar y las encías. Media seña de persistencia, con la retronasal hablando de frutos rojos y negros en sazón, guiño silvestre que acompaña a las flores y que abre después una ventana al balsámico testigo de regaliz.
Buena añada de un vino que hace de la orgullosa simpleza su mejor virtud.
Lo califico en esta añada 2015 entre recomendable y muy recomendable.

Vins de Terrer Perfum Blanc 2016.




Vino blanco seco elaborado en base a una proporción mayoritaria de uvas de la casta macabeo, al sesenta por ciento, con la cantidad restante destinada al moscatel. Vins de Terrer cuenta con la colaboración de payeses del Penedés, que como en este caso aportan la fruta necesaria para dar vida a sus elaboraciones. Para esta edición de añada 2016 de Perfum, se ha contado con las labores viticutoras y la cosecha de las familias Torrellardona de Sant Jaume Sesolivares y Martí de Els Casots, que con sus parcelas denominadas Vinya El Maset y Vinya de la Farigola representan un icono de esa, a veces; pasión silente por el campo y la viña.
Tras las vendimias manuales, se procede con un prensado suave del fruto, de modo individual en función de cada tipo de uva. Desfangado estático posterior a baja temperatura, iniciando después el proceso de fermentación alcohólica que se lleva a buen término en depósitos de acero inoxidable bajo control de temperatura.
En copa parada muestra un cromatismo amarillo pajizo brillante, con algunos reflejos acerados ligeros, nariz de suave fragancia, no excesiva en complejidad, abre con fruta blanca y algunos destellos cítricos, flores blancas en segundo plano y un fondo balsámico y herbal no muy marcado. Boca que abre con sensaciones frutales, media punta de acidez, en el paso destaca la fluidez, tal vez quede un poco corto en cuanto a llegada. La retronasal habla de limón y ciruelas claudia, guiño de albaricoque, flores de seguidilla, jazmín y rosas blancas, algunos matices anisados en el centro y final que aporta señas silvestres y herbales bastante huidizas.
Lo califico en esta añada 2016 entre aprobado y recomendable, le debo pedir más intensidad.

domingo, 19 de febrero de 2017

Bodegas Marqués de Terán Ollamendi Crianza 2011.




Vino tinto monovarietal de la casta tempranillo que Bodegas Marqués de Terán defiende en el mercado bajo el estandarte de crianza de la denominación de origen Rioja, en este caso en la edición de añada 2011. José Agustín Marauri como responsable enológico de una elaboración que acredita catorce meses de maduración en barricas de madera de roble americano, con un tiempo adicional de medio año de afinado antes de salir de bodega con destino al consumidor.
Tras el descorche y en copa parada muestra un cromatismo apicotado de notable intensidad, reflejos púrpura y grana, con la cercanía olfativa exhibiendo nostalgias de fruta roja en sazón, segundo plano en el que la fragancia se abre a recuerdos especiados dulces, con fondo balsámico y una complejidad muy arraigada a la denonimación a la que pertenece.
Equilibrado perfume que deja paso a una entrada en boca que va de menos a más, buena longitud en su seña de acidez, con el paso en donde la fluidez engancha con un guiño en el que la fruta se muestra plena, traza de trago amable pero con propia personalidad. Buena estructura, hay frescura, describe unos taninos golosos y afinados, media alta clave de persistencia, con la retronasal enviando evocaciones de cerezas y ciruelas rojas, vainillas, brisas de frutos secos tostados, almendra, y en el fondo un componente balsámico que pronuncia su capacidad expresiva.
Lo califico en esta añada 2011 entre recomendable y muy recomendable.