lunes, 18 de junio de 2018

Raventós i Blanc De la Finca 2011.


Puntos El Alma del Vino ... 18’50(20).

Pepe y Manuel Raventós firman la contraetiqueta de este vino blanco espumoso, que responde a los dígitos 10.739 en cuanto a número de unidad de producción y al 20 de Abril de 2015 como fecha de degorge. Elaborado con frutos procedentes de Vinya dels Fóssils, un emplazamiento formado por suelos de composición calcárea con origen en la época más antigua de la depresión del Penedés, en la primera capa mantienen una estructura arcillosa y en la segunda, con la galera como protagonista, compostura de roca calcárea incrustada con fósiles marinos, carbonatos.
Terrazas del río Anoia, exposición cardinal norte y noreste, con la proximidad y delimitación del bosque del Serral y un lago.
Conjunción varietal de las castas xarel.lo, macabeu y parellada, fruta que rinde cuentas en el campo a cultivo de viticultura biodinámica y proceso manual de vendimia. Con la llegada de la uva a bodega, se emplea la entrada por gravedad, atmósfera controlada por nieve carbónica, suave prensado y desfangado estático a baja temperatura. Primer fermentado en depósitos de acero inoxidable, manteniendo la independencia de cada tipo de uva y suelo. Tras un ensamblaje, comienza el segundo proceso de fermentación, esta vez en botella, con una crianza mínima de tres años en rima. No se añade licor de expedición.
En copa parada define un cromatismo amarillo dorado limpio y brillante, buen rosario de burbuja fina, buena persistencia de la misma, que luego en boca dará muy buenas señas de integración en el conjunto. La cercanía aromática puntualiza recuerdos de fruta blanca en sazón, algunos frutos secos y cítricos escarchados, desplegando en segunda instancia algunos descriptores próximos a bollería y un guiño floral suave, dejando en la parte final del perfume un sugerente tono de salinidad que redondea el conjunto, siempre alcanzando un estupendo equilibrio de fragancia.
Comienza la boca con una entrada en donde el vino seduce, gran frescura siempre bajo control, largo en su extensión, con alcance y pegada, hay un lecho cremoso en el avance, alcanza el paladar con elegancia, como ya dije fantástica integración del carbónico.
Retronasal que devuelve las notas descriptivas de la fase olfativa, alzando más la mineralidad del final, con un punto más que evidente que marca sensaciones placenteras de salinidad.
Me ha parecido un vino blanco espumoso lleno de encanto, seduce y sobre todo muestra entre sus virtudes principales, la calidad de la fruta, el equilibrio y ese punto final de salinas evocaciones que termina maravillando al catador.
Lo califico en esta añada 2011 entre muy recomendable y más que muy recomendable.

domingo, 17 de junio de 2018

Bodegas Zarate Albariño 2015.


Puntos El Alma del Vino ... 18(20).

Tercera generación familiar en una bodega que fue fundada en el año 1920 por Ernesto Zárate y que hoy en día defiende en el mercado vinos blancos de la casta albariño plenos de equilibrio y calidad. Aunque el origen entre viñas de los Zárate se remonta al siglo XVIII, con la presencia documental de Diego Zárate y Murga, primer Marqués de Montesacro, es con el ya mencionado Ernesto Zárate cuando la bodega comienza a adquirir presencia, además con la fundación de la fiesta del albariño de Cambados, evento en el que el fundador logra durante tres ediciones consecutivas el primer premio con sus elaboraciones.
Poco más de seis hectáreas y media de viñedo en propiedad, repartidas en los términos municipales de Padrenda y Sisán, con las influencias del legendario Valle del Salnés. Fruta de albariño vendimiada en parcelas asentadas sobre suelos de composición granítica, a una altitud de cincuenta metros sobre el nivel del mar, acreditando las cepas una edad media de treinta y cinco años. Vendimia manual con selección de uva en el campo, traslado a bodega y despalillado inicial que se completa con un suave prensado. Ligero desfangado y fermentación alcohólica en depósitos de acero inoxidable, permaneciendo sobre lías durante un periodo de tres meses.
En copa parada asoma un cromatismo amarillo pálido con reflejos acerados, leves insinuaciones doradas, marcando en nariz recuerdos cítricos y de fruta blanca, flores amarillas, motivos silvestres y algún herbáceo que se une a evocadoras notas balsámicas. Memoria final que habla de mineralidad, de piedra, roca. La boca es gustosa y defiende desde el arranque un magnífico y sabroso equilibrio, hay acidez bien controlada y una untuosa sensación, influencia de las lías, que alcanza el paladar en una estupenda balanza en la que la fruta se ensalza en toda su extensión.
Es uno de esos vinos blancos en donde el nervio, el músculo de la fruta madre, se expresa con claridad, por momentos parece que mordieramos una pieza de manzana, ciruela claudia, albaricoque. Sin máscaras, ni extrañas incursiones ajenas a la varietal. Franca seña de persistencia, prolongado, con alcance, en la retronasal habla de limón en suave confitura, drupas, manzana, fruta jugosa y carnosa, algunas flores amarillas, camomila, hinojos, arbustos y el cauce ya mencionado de mineralidad que pone broche a una sugestiva expresión.

sábado, 16 de junio de 2018

Máis de Cunqueiro Torrontés Blanco 2015.


Puntos El Alma del Vino ... 16(20).

La familia Fernández al frente de esta bodega localizada en la zona occidental de la provincia de Ourense, con viñas ubicadas en altura y asentadas en el Valle del Miño en donde los suelos presentan una composición con esquistos, escasa profundidad y fertilidad. Perfil de vino blanco seco elaborado con uvas de la casta Torrontés que se vendimian en modo manual, con traslado a bodega y maceración en prensa durante un tiempo que oscila entre cuatro y seis horas, controlando la temperatura. Fermentación alcohólica en depósitos de acero inoxidable durante diez a doce días, y permanencia sobre lías durante tres meses, con removidos regulares. Se embotelló durante el mes de Abril de 2016. En copa parada afirma un cromatismo amarillo pajizo brillante, con algunos reflejos acerados menores, presenta en nariz recuerdos cítricos y de fruta blanca con hueso, despliegue en segunda instancia de evocaciones florales, algunos guiños de mantequilla francesa y balsámicos que redondean el conjunto, dando hacia el epílogo muescas silvestres y un punto fino de sensaciones salinas. Boca golosa, buena concentración de la fruta, plantea acidez y frescura, avance untuoso y buenos planteamientos en cuanto a la persistencia, con cierto volumen y convincente estructura. La retronasal habla de limón y melocotón de viña, insinuación menos marcada de membrillo, con algunas brisas de pastelería y mousse, resinas y arbustos, finalizando con un tono que evoca salinidad, muy en clave atlántica.

viernes, 15 de junio de 2018

Raventós i Blanc Isabel Negra Collita 2012.


Puntos El Alma del Vino ... 18’50(20).

Lástima que haya conocido a Isabel Negra, justo en el instante de su última puesta de largo en el mercado. Por desgracia para todos, me informa Marta Ràfols desde la bodega Raventós i Blanc, de que es esta la despedida de una referencia que ante todo me ha expresado mucha carga de tipicidad e identidad. No tuve la fortuna de catarlo con anterioridad y en lo que respecta a la edición de vendimia 2012, su personalidad de vino concarácter mediterráneo de las terrazas del Serral, tal y como es definido por sus propios elaboradores, me ha encandilado. Primero por un equilibrio y una estructura muy definidos, después por la sensación de estar delante de un trabajo bien hecho y tercero y tal vez lo más destacado, por una intensidad de fruta capaz de entusiasmar desde el inicio al final de la cata.
Elaborado con una fusión varietal de uvas de syrah, monastrell y garnacha, fruta de diferentes condiciones que se vendimia mediante selección parcelaria, en fincas con distintas fechas de plantación, siendo la monastrell la que proviene de cepas más viejas, en concreto con fecha que data del año 1974 y con origen en un clon especial de la propiedad. La garnacha tiene su origen en terrazas del término municipal dePiera, suelos de componente franco arcilloso y presencia de canto rodado, viñas en espaldera que se plantaron en el año 2002. Por último, la syrah pertenece a una cosecha ubicada en el norte del Penedés, a una altitud de trescientos metros sobre el nivel del mar, con localización en Torrelavit, exposición norte y cuya edad media acredita en el presente poco más de dieciséis años. Los suelos de las terrazas del Serral, en la Conca del Riu Anoia, guardan en su estructura íntima una presencia de fósiles marinos digna de relevancia, con dos capas, la primera hasta un metro rica en arcillas, la segunda a partir de un metro, con la galera como protagonista, roca madre calcárea, que se alía hasta la eternidad misma con los ya mencionados fósiles.
Métodos biodinámicos de cultivo, que incluyen entre otras prácticas la cubierta vegetal espontánea, estiércol animal, compostado invernal, poda corta en vaso y uso de infusiones en clave fito terapeútica, sumando a todo ello el control Lobesia Botrana y cata y controles de maduración a pie de viñedo. Tras una vendimia manual, se procede con un despalillado y un suave estrujado del fruto, con entrada mediante gravedad a las instalaciones de elaboración. Macerado pelicular en frío antes de comenzar la fermentación alcohólica que se desarrolla en depósitos de acero inoxidable controlando la temperatura. Sangrado y prensado que preceden a la maloláctica, tras de la que se inicia la maduración en barricas de madera de roble francés que se prolonga durante doce meses. Embotellado, después del ensamblaje y un año adicional de permanencia en bodega antes de su salida al mercado.
Tras el descorche, despliega en copa parada un cromatismo apicotado intenso, con reflejos púrpura y grana, nariz intensa en cuanto a fruta, frutos rojos maduros, goloso, amplio, progreso mediante aireación, fondo tostado y especiado suave, arma algunas señas silvestres, arbusto mediterráneo, balsámicos, con memorias de bosque y brezo, largo y con buenas dosis de complejidad, la fruta manda en todo momento y más aún cuando tras unos minutos se airea el interior de la copa de cata. Fondo que alumbra guiños de pedernal, intenso y agradable.
La boca es jugosa en el arranque, muy buena condición de acidez, despliega frescura y una buena integración de alcohol, con estructura indudable y una punta de envolvencia sabrosa. Hay una finura en el avance, tiene viveza y sapidez. Los taninos se muestran dóciles, amables y maduros, pide más servicios en copa. Estupenda persistencia, con la vía retro nasal hablando de ciruelas rojas, efecto acompañado suave, cerezas, algunas menciones de ebanistería y vainilla, con gesto muy silvestre y balsámico, con el epílogo magnificando las sensaciones minerales, salinas y rocosas.
Un vino que me ha encantado, sabroso, largo, bien delineado en el paso, con complejidad y con detalles de franqueza varietal que sobre todo ensalzan garnacha y syrah, al menos a mi juicio. Cálido y fresco en paridad, consigue emocionar.

jueves, 14 de junio de 2018

Domaine Theulet Marsalet Gendre Marsalet Cuvée Prestige 2014.


Puntos El Alma del Vino ... 15(20).

Mi agradecimiento a Fanny y René Monbouché por su desinteresada colaboración con este espacio divulgador de la cultura del vino, mediando el envío de una muestra de su referencia relativa al vino tinto de la apelación Côtes de Bergerac en la edición de añada 2014.
Agricultura biológica avalada por el certificado Bureau Véritas, para un vino que aporta una base varietal mayoritaria de merlot, con menores aportes de cabernet sauvignon y según creo malbec, aunque en esta añada la consistencia expresiva del vino que se me presenta en copa se identifique más con las dos primeras variedades. Quiero decir con ello que si hay algún aporte de malbec, personalmente no la he percibido.
La influencia de la madera está dignificada, no hay señas que aventuren nubarrones que asolen la calma frutal. En copa parada deja una pincelada cromática apicotada con reflejos púrpura, en nariz asoman recuerdos de fruta roja en sazón, con notas de segunda instancia que se acreditan como especiadas dulces y tostados ligeros, un brillo de pétalos florales rojos, nota silvestre breve y en el fondo un perímetro balsámico que redondea el conjunto.
La boca es golosa desde el arranque, tiene una estructura amable, avanza con un buen empaque y media alta envolvencia. Intensidad no le falta aunque su progreso en boca sea más bien con un punto de fluidez. Armonioso, con unos taninos maduros y pulidos, muy leve astringencia que considero integrada en el conjunto.
Franca persistencia, percibo con cierta claridad las esencias de merlot y cabernet sauvignon, desfilando en la retronasal apuntes que evocan cerezas y ciruelas, rosas rojas y matorral, vainillas, aquí menos marcas tostadas y un fondo balsámico, regaliz, que cierra el círculo y que deja mayores notas de personalidad en la cata.
Lo califico en esta añada 2014 entre recomendable y muy recomendable.

miércoles, 13 de junio de 2018

Kir-Yianni Estate Ktima Kir-Yianni Yianakohori Hills 2012.


Puntos El Alma del Vino ... 19(20).

Estamos delante de un vino soberbio, magnífico, diría que es tal vez uno de los cinco vinos tintos con los que más me he deleitado durante este año 2015 que está a punto de finalizar.
Conjunción varietal de xinomavro, merlot y syrah, defendida en el mercado por Yiannis Boutaris y su equipo, que acredita maduración en madera de roble francés y americano y que plantea en copa parada un cromatismo apicotado intenso con reflejos púrpura, estética profunda, asomando en su proximidad aromática sensaciones que recuerdan fruta roja y negra en sazón, con algunos ligeros especiados dulces en segunda instancia, que se recrean junto a matices lácticos y balsámicos, desplegando en el final de la fragancia un sugerente perfume de mineralidad, delante del que apunta un delicado guiño tostado, no muy pronunciado.
Es la fruta en cualquier caso la que da crédito al vino, y en segundas aproximaciones y copas, aparece un detalle de pétalos florales y hierbas aromáticas que se conjuntan con recuerdos de olivas negras.
Muy buena seña de complejidad, intensa aromática.
La boca arranca golosa, con una traza de acidez pronunciada que en el avance termina por integrarse en el conjunto. Es un vino fresco y aunque en su llegada al paladar da un guiño de calidez, su fortaleza frutal es más que evidente.
En todo instante anuncia equilibrio, en su estirada personalidad se nota el brillo evidente de uno de esos vinos elegantes, plenos en cuanto al orgullo de la fruta presente, ancho en matices, ducha de fruta, verbena de los sentidos, fortaleza tánica, incluso una leve astringencia que queda integrada perfectamente en el conjunto. Da unas celebradas notas de persistencia, acomoda en la retronasal evocaciones de frambuesas, cerezas y arándanos, con vainillas finas y un punto de pimienta, dejando en el centro de esta fase que las notas provenientes de la fruta se marquen gozosas junto con memorias salpimentadas, regaliz, olivos, tostados finos y un epílogo en donde la sapidez y una sugestiva salinidad aportan longitud a la cata.
¿Qué decir?, con un vino como este disfrutaría de lo lindo en cualquiera de las comidas y cenas navideñas que ya nos llegan.

martes, 12 de junio de 2018

Domaine Rostaing Côte-Rôtie La Landonne 2000.


Puntos El Alma del Vino ... 19(20).

Inmenso, colosal en las formas, rotundo en cuanto a vinosidad. Esas fueron las palabras que llegaron a mi mente tras catar en el salón El Alma de los Vinos Unicos este Côte-Rôtie de Domaine Rostaing, en edición de añada 2000. Un monovarietal de syrah, concebido con sutileza, donde la fruta expresa por sí misma toda la capacidad de agradar que puede tener un vino, dejando de lado mayores complejidades, máxime cuando estamos hablando de una añada 2000, aún fresca y firme, llena de viveza en el recorrido, tocando todos los puntos de la boca, llenando y envolviendo. Un vino masculino, en donde nada parece fruto de la casualidad. A mi mujer, que me acompañaba en esta feria de vino burgalesa, le apasionó. Personalmente creo que fue uno de los cinco mejores que caté en el evento organizado por El Alma de los Vinos Unicos.
Frescura y estructura, profundidad y longitud, taninos finos pero marcados, golosidad, golpe de efecto especiado, cercano a la redondez vinosa. Y sobre todo, tiene aún camino para seguir agradando, porque se muestra con una más que capaz longevidad. Franco en cuanto a varietal, con un recorrido fino y cálido en algunas etapas, fruta licorosa en la retronasal, con carnosidad y una mineralidad en el final, que a buen seguro es testimonio firme del óxido férrico que compone en parte el suelo en el que se asienta el viñedo de La Landonne.
Vino gallardo, con cromática apicotada grana, señal del paso del tiempo; y una sencilla nota acompasada que favorece un ápice especiado muy ligero, escolta perfecta y siempre por detrás de la fruta.