domingo, 22 de abril de 2018

Michele Chiarlo Roero Arneis Le Madri 2015.


Puntos El Alma del Vino ... 16(20).

En la zona de colinas situada justo en el margen izquierdo del río Tanaro, noroeste de Italia, afluente derecho de la cuenca hidrográfica del río Po con nacimiento próximo al Paso de Tenda, puerto de montaña de los Alpes Ligures, se ubica la zona vitivinícola de Roero Arneis. Enfrentado, mediando el curso del río, a la zona Barbaresco, los suelos en donde las cepas de la varietal Arneis cumplen su ciclo vegetativo, son ricos en margas calcáreas y arena, y gozan de una excelente exposición al sol.
Michele Chiarlo es una bodega italiana piamontesa, varias de cuyas referencias en el mercado, conocí tiempo atrás durante una de mis visitas de Decanter London. Guardo un magnífico recuerdo de algunos de sus Barolo. así como de uno de sus vinos blancos elaborado con uvas de la casta cortese.
En esta oportunidad traigo al blog mis impresiones personales sobre este Le Madri 2015, que representa con orgullo el florido presente de esta casta vinífera y que se elabora mediando una cuidada vendimia a la que sigue un proceso de fermentación alcohólica en bodega que se despliega en depósitos de acero inoxidable de cincuenta hectolitros bajo control de temperatura, con dos meses de permanencia y el mismo tiempo de permanencia en bodega, una vez embotellado, antes de salir al mercado.
En copa parada ofrece un cromatismo amarillo brillante, con algunos reflejos acerados y ligeramente cetrinos, nariz inmensa en cuanto a expresión aromática, muy cítrico y floral, con recuerdos de limón, manzana y piña, memoria ligera de lichis y pera, apuntando en segunda instancia evocaciones de camomila, flores de azarallo y robinia, retama y brezo, madreselva y guiños herbales muy afinados. Centro balsámico que redondea el perfume. La boca abre golosa, fresca, con un buen despliegue de acidez y una personalidad cítrica y amable, media sensación grasa en el paso, largo y muy equilibrado. La retronasal insiste en testigos que evocan limón, fruta tropical y blanca de pepita, muy alargado en cuanto a memorias florales y herbales, finalizando con un buen apéndice balsámico, resinas e hinojo y un punto amargoso muy sugerente y sabroso.

Raimat Castell Blanc Chardonnay 2016.


Puntos El Alma del Vino ... 15 (20).

Las palabras catalanas raïm y má, racimo y mano en el idioma cervantino, dan luz a esta bodega catalana que surgió desde el apasionado y constante esfuerzo personal de una familia, losRaventós, que adquirió en el pasado las tierras para plantar las viñas e inició una andadura empresarial en base siempre al Castillo de Raimat. Comarca de Segriá, en donde los conejos daban cuenta de los brotes de las viñas a comienzos de los años treinta resultando un problema que se intentó solucionar mediante la ampliación de los recursos cinegéticos entre los lugareños, dando lugar incluso a una referencia gastronómica que recibió el apelativo de conill a la raimat. Como la medida no resultaba suficiente incluso se llegó a importar una especie de serpiente australiana, inofensiva para el ser humano, con la que se completó la lucha contra el mamífero lagomorfo. Anecdotario del pasado, que aporta información sobre los desvelos constantes del agricultor, ayer, hoy y mañana.
Elaborado de modo monovarietal con fruta de la casta chardonnay, este vino blanco seco en su edición de vendimia 2016 se elabora con uvas cosechadas en tres fases en función de su graduación alcohólica, buscando siempre la recogida nocturna de los racimos, valorando las más bajas temperaturas. Ya en bodega se procede con un prensado inmediato, realizando después una clarificación de entre una y dos jornadas que se lleva a buen término a bajas temperaturas. Tras la limpieza del mosto, se trasiega a un depósito de acero inoxidable, iniciando la fermentación alcohólica con un firme control térmico. Leve mantenimiento en idénticos continentes y embotellado final. En copa parada afirma un cromatismo amarillo brillante con reflejos cetrinos, nariz que recoge nostalgias cítricas, fruta blanca de hueso y pepita, algunos leves apuntes tropicales menos marcados que los anteriores, aflorando en el eje aromático recuerdos florales y un punto balsámico de mayor intensidad. Su fragancia expresa fruta por los cuatro costados, con una carga varietal muy definida.
Tiene equilibrio. La entrada en boca es resulta, jugosa, despliega frescura en el paso, untuosidad, buen lineal de acidez, prolongación y alcance hasta el final. La retronasal relata evocaciones de limón, melocotón de viña, manzana, ciruelas claudia en sazón, lichis y carne de membrillo, con un guiño de almendra fresca y resinas y anisados en el centro gustativo.
Buen retorno de sapidez, estructura y volumen.

sábado, 21 de abril de 2018

Viñedos del Contino Reserva 2009.


Puntos El Alma del Vino ... 16’50(20).

Otra de las referencias ya clásicas en mis catas y comentarios del blog, el vino tinto reserva de Contino, esta vez en su edición de añada 2009.
Chus Madrazo y sus vinos, un privilegio para quienes surcamos los caminos y senderos de la denominación de origen Rioja, en busca no del vino perfecto, sí de aquellos que reflejen identidad, zona y varietales.
Tempranillo mayoritaria, con un diez por ciento de graciano y un cinco de mazuelo y garnacha, fruta vendimiada en las inmediaciones de Finca San Rafael, con despalillado y fermentado alcohólica en depósitos de acero inoxidable de doce mil litros, macerado durante un periodo de entre quince y veinte días, maloláctica y trasegado a barricas de roble americano de madera usada, cuarenta porcentual y de roble francés, sesenta, donde madura durante dos años, con un afinado adicional de doce meses en botella antes de su salida al mercado.
En copa parada define un cromatismo apicotado de notable intensidad con reflejos púrpura y grana, aromática que marca fruta roja en sazón, especiados y tostados en segunda instancia, al comienzo por encima de los testigos frutales, después de airear el vino durante unos segundos, se acompasan, dejando el protagonismo a las memorias de cerezas y ciruelas rojas, frutos secos, torrefactos, nota breve láctica y fondo balsámico.
Boca golosa y equilibrada, con avance de media fluidez, estructura y taninos maduros y pulidos, exhibe una franca persistencia, evidencias retronasales de frutos rojos maduros, vainilla y granos de café tostados, almendras y perímetro balsámico, regaliz.
Lo califico en esta añada 2009 como muy recomendable.

viernes, 20 de abril de 2018

Celler del Roure Les Alcusses 2013.


Puntos El Alma del Vino ... 16(20).

Bodega familiar localizada en tierras valencianas, cuya cabeza visible el ingeniero agrónomo Pablo Calatayud ha sido apasionado responsable de la recuperación de una varietal vinífera casi extinguida, la mandó. Calatayud empezó su proyecto en el año 1996 con veinte hectáreas de cultivo situadas en Moixent, localidad del sudoeste de la comunidad valenciana, en la comarca de La Costera. Posteriormente el vitivinicultor adquirió cuarenta hectáreas más en el valle de Les Alcusses, en plena Serra Grossa, cerca de un poblado ibérico bautizado como La Bastida. Cordillera prebética que sirve de barrera natural entre las comarcas de Albaida y La Costera, y que da nombre al vino que hoy ocupa parte del protagonismo de este espacio divulgador de la cultura del vino. Calatayud cuenta con diversidad de suelos, franco arenosos, arcillo calizos, y desde luego con diferentes orientaciones cardinales de sus viñedos. Comparte sus criterios profesionales con Victor Marqués e Iván Gómez y en lo que se refiere a este Les Alcusses en edición de vendimia 2013 conjunta fruta de castas diferentes, monastrell, merlot, syrah, tempranillo y cabernet sauvignon. Acredita una maduración de entre tres y cuatro meses, desarrollada en barricas de madera de roble francés de dos y tres años.
Descorche y primer servicio en copa, afirmando un cromatismo apicotado de buena intensidad, con reflejos púrpura, nariz que recoge nostalgias de fruta roja y negra maduras, ligeros tostados y sensaciones de caramelo, centro de fragancia balsámico, pan de horno de leña, acabando con un leve matiz de confituras. La boca abre golosa, sabrosa, pide salivación, desplegando buena frescura y un punto de astringencia sugerente y equilibrado, sin estridencias, con la tanicidad marcada y jugosa. Amplio, con una buena llegada y persistencia. La fase retronasal abunda en evocaciones de cerezas, ciruelas rojas y negras, arándanos, abriendo una compuerta de tostados comedidos, de nuevo los retornos de pan y un guiño de caramelo. Los brillos balsámicos de regaliz y un tono muy sugerente de amargor prolongan sus sensaciones.


jueves, 19 de abril de 2018

Weingut Lehnert-Veit Goldtröpfchen Riesling Trocken 2012.


Puntos El Alma del Vino ... 16’50(20).

Mi agradecimiento a los responsables de esta bodega del Mosel alemán por su desinteresada colaboración con este espacio divulgador de la cultura del vino, mediando el envío de esta muestra de su referente Riesling Trocken en edición de añada 2012. Compaginado tras su cata preceptiva con un rissoto de vieira, elaboración de los alumnos de cocina de la Escuela de Hostelería de la Universidad de Leioa, la armonía fue magnífica, sensacional diría yo.
Los aires marinos del arroz, con buena textura, ensalzados y ensartados en la apreciable traza de acidez de este vino blanco monovarietal de la Riesling del Mosel, poco más se puede pedir.
Elaborado con uvas vendimiadas a mano en las pendientes de la zona bautizada como Goldtröpfchen en donde los suelos pizarrosos oscuros aportan ese legendario perfil expresivo de mineralidad a los vinos.
En copa parada afirma un cromatismo amarillo dorado intenso y brillante, nariz en donde existe un inicio suave de hidrocarburos, con recuerdos de fruta blanca con hueso y cítricos ligeros, hay flores que van abriendo sus pétalos a medida que el vino se va aireando y templando en la copa. Tiene buena envolvencia aromática, dejando en el arranque en boca nostalgias de melocotón de viña y ciruelas claudia maduras, fruta golosa que recorre el camino con equilibrio goloso y de acidez, equilibrado, sirve de mil amores a la causa de escolta de arroces y pescados. Sabroso, jugoso, con una buena persistencia, la fruta siempre ocupa el primer plano de su fotografía.
Retronasal que abunda en esos melocotones y ciruelas, añado aquí alguna mueca de confitura de limón, madreselva y camomila, balsámicos muy finos y un brote que definiría como ahumado y que abre un paso final a evocaciones de pedernal húmedo.
Uno de esos vinos que identifica con plenitud a la varietal que le da vida.

Bodega Viña Valdeloyo Maceración Carbónica 2017.


Puntos El Alma del Vino ... 17’50(20).

Me gusta un vino elaborado mediante el proceso de la maceración carbónica que ofrece un añadido basado en esa sensación de vino estructurado, en donde no solo imperan la fruta y los tonos balsámicos y florales, todos ellos propios de los vinos juveniles de Rioja.
El Valdeloyo tinto sugiere esa maceración pero a la vez incluye una bárbara personalidad, reclutando un peso específico, un tiralíneas que se recrea en el paso por boca, que marca los tiempos con orgullo de terreno, sabroso y con alcance, ritmo sostenido y complejidad efectiva de la tempranillo que se apuntala, como los magnánimos vinos legendarios de la denominación, los de padres y abuelos, con un menor apunte de viura, la perla blanca de Rioja.
Racimos de uva que se depositan sin despalillar ni romper en depósitos y que se dirige a una fermentación en la que el CO2 vence al oxígeno, aeróbico cambiando a anaeróbico.
Gas carbónico que cuelga como medalla de oro y que se manifiesta con tanto orgullo como el vino tras el descorche y el servicio en copa.
Cromatismo intenso y violáceo, nariz con mucha carga frutal, guiños florales y silvestres, caminante sonserrano, primavera y tierras de viñedo. Fondo balsámico, guiños de terrosidad.
La boca escenifica juventud, armazón, solidez, frescura y una hermosa longitud.
Persiste y llena, busca en la retronasal evocaciones de ciruelas rojas y negras, moras, purpurados guiños y aromas de nogal y olivas negras. Eje balsámico, circunda los destellos frutales con memorias campestres, con un escenario primaveral de la Sonsierra.
Lo califico en esta añada 2017 entre muy recomendable y más que muy recomendable.

miércoles, 18 de abril de 2018

Bodega Hermanos Peciña Señorío de P. Peciña Crianza 2012.


Puntos El Alma del Vino ... 16(20).

Siempre es un placer contrastar nuevas añadas de una referencia con las del pasado. Es lo que me ha sucedido con este vino tinto crianza de la denominación de origen Rioja, que la bodega sonserrana de los hermanos Peciña defiende en el mercado y que se elabora con una base mayoritaria de uvas de la casta tempranillo, con un aporte menor complementario de graciano y garnacha, fruta toda ella vendimiada en parcelas de la propiedad, que acreditan suelos de componente arcillo calcáreo y cuyas cepas tienen una edad media de algo más de cuarenta años.
Veinticuatro meses de maduración en barricas de madera de roble americano, previamente envinadas, mediando previa fermentación alcohólica y durante el periodo de crianza cuatro trasiegas barrica a barrica, con decantación de posos por gravedad y un afinado en botella que se prolonga durante dieciocho meses, antes de su salida al mercado.
Añada 2012 que en copa parada afirma una cromática picota con reflejos grana e insinuaciones rubídeas, nariz que recoge recuerdos de fruta roja en sazón, apunte licoroso, algunos guiños de arrope, deslizando sensaciones balsámicas y un fondo que reúne especiados dulces y tostados finos. En segunda aproximación aromática escenifica evocaciones de carbón vegetal, almendra tostada y miga de pan. La fruta roja siempre presidiendo la fragancia, la influencia de la madera de cerca, pero manteniendo buenas dosis de compostura y equilibrio.
Boca fina, abre con frescura y despliega un buen lineal de acidez, tiene el sello varietal de la tempranillo bien definido, abarca con ligereza el paladar y lo acaricia con notas licorosas, siempre moderadas, alzando los taninos que se muestran sabrosos y pulidos. Buen punto de persistencia, expresa en la retronasal testigos de ciruelas rojas y cerezas, guindas al licor, arropes, regaliz y leves anisados, facultando en el epílogo evocaciones de frutos secos tostados y leve panadería.
Lo califico en esta añada 2012 como muy recomendable.
Amable y con el orgullo de los vinos finos de Rioja, prendido con escarapela en su expresión.

Bodega Hermanos Peciña Señorío de P. Peciña Rosado 2016.


Puntos El Alma del Vino ... 16(20).

Definido por sus mentores como un vino rosado elaborado con uvas de la casta garnacha, en su versión atlántica, este hijo de la bodega que Pedro Peciña Crespo fundara en el año 1992 en compañía de sus tres vástagos, representa la gloriosa esencia de la garnacha de altura, vendimiada en la finca La Tejera, propiedad del dominio y localizada en las inmediaciones de San Vicente de la Sonsierra. Ubicada a una altitud cercana a los seiscientos metros sobre el nivel del mar, tiene una extensión de dos hectáreas plantadas en exclusiva con garnacha tinta, con origen de las cepas en el comienzo de la década de los años noventa. Habitualmente fue utilizada para realizar coupages, si bien ahora es fuente propicia para elaborar un vino rosado muy equilibrado y lleno de intensidad.
Tras la vendimia manual se procede con una selección en mesa de vibración, realizando un macerado del mosto durante doce horas, antes de llevar a buen término el preceptivo prensado. Fermentación alcohólica posterior durante un periodo de quince días, bajo control de temperatura y en depósitos de acero inoxidable. En copa parada describe un cromatismo rosa grosella, brillante y limpio, con algunos reflejos cobrizos marcados que se alternan con tonos coralinos, en nariz apunta nostalgias cítricas y de frutos rojos, balsámicos en el eje de la fragancia y un final en donde los testigos de la fruta se muestran amables y golosos, con un suave punto de caramelo.
Según avanza su cata, despuntan esencias silvestres ligeras, flores y arbustos, relatando una evocación primaveral. Boca sabrosa, arranca con longitud y buenas dosis de frescura, desliza una traza de acidez longitudinal, los guiños cítricos juegan con el paladar. Llega y alcanza el final con sus credenciales intensas, escenificando en la fase retronasal recuerdos de cerezas, grosellas y una memoria de limón y naranja, siempre en clave de rotunda frescura. Algunos atisbos silvestres, y un centro que se recrea en mentoles y que añade memoria de resinas.
Cierra con cierta salinidad que prolonga sus sensaciones.

martes, 17 de abril de 2018

Bodega Pago de Larrea Caecus Joven 2017.


Puntos El Alma del Vino ... 17’50(20).

Una de las joviales expresiones de la uva tempranillo de Rioja, surgida a los albores de la finca La Romaguiñez, término municipal de Elciego, en la zona alavesa de la denominación de origen.
Pequeño aporte de garnacha para redondear la estructura de un vino que sugiere profundidad y empaque. Un buen ejemplo del saber hacer del enólogo Luis Larrea, en donde la fruta adquiere el principal protagonismo, amplio, sustancioso y fresco.
Tras el descorche se admira un cromatismo picota violáceo, desplegando en su proximidad a nariz recuerdos de fruta roja y negra en sazón, algunas notas florales oscuras y un fondo balsámico que deja memorias de regaliz.
Entrada franca, buen tono de acidez, sabroso en la prolongación y una explosión de fruta que tapiza boca y paladar con las características de la casta mayoritaria en la elaboración.
Buena escena de persistencia, retronasal que exhibe evocaciones de moras, fresas y arándanos, conjunción silvestre y floral, ampuloso y recuerdos de regaliz.
Un magnífico vino joven que en esta edición de añada 2017 lo califico entre muy recomendable y más que muy recomendable.





Champagne Copinet Marie Blanc de Blancs Brut.


Puntos El Alma del Vino... 16(20).

Segunda muestra de las enviadas de modo desinteresado por los responsables de este dominio vitivinícola de la Champaña, circunstancia esta que aprovecho para agradecer como hago siempre en estos casos. Tras catar y escribir sobre la etiqueta Brut Jardin Sauvage, hoy le toca el rol protagonista en el blog a un blanc de blancs, brut, elaborado con fruta de la casta chardonnay, que resume en su cata dos virtudes : buena línea de acidez y un retorno de frescura.
Copa parada que faculta un cromatismo amarillo pajizo brillante con algunos reflejos acerados y verdosos, nariz que despliega recuerdos aromáticos de fruta cítrica y blanca, con segunda instancia floral y motivos balsámicos y de levaduras cerrando la fragancia.
Boca golosa, larga, con esa acidez que antes mencionaba delineada de un modo prolongado, suave en las formas, tiene un punto untuoso y envolvente aunque su estampa tiene un perfil fluido y con un gesto de viveza que alcanza el paladar y que expone una notable concentración frutal.
Franqueza varietal en la persistencia, con la retronasal hablando de limón, pera y manzana verde, algunas evocaciones de pétalos de flores blancas y un fondo balsámico que se afianza con memorias anisadas que se unen con una mueca final de mineralidad.

lunes, 16 de abril de 2018

Château Trapaud 2012.


Puntos El Alma del Vino... 17’50(20).

Mi gratitud a los responsables de este dominio vitivinícola bordelés por su desinteresada colaboración con este espacio divulgador de la cultura del vino, mediando el envío de una muestra de su primera referencia en edición de añada 2012.
Château Trapaud es ya un clásico en mi blog ya que durante varias de mis estancias en primeurspude catar su vino tinto en diferentes ediciones de cosecha, y desde luego y tras conocer a sus propietarios años atrás, es un honor poder contar con su confianza a la hora de traer a mi blog su elaboración e incluir mis impresiones personales de cata en él.
Con Béatrice Larribière al frente de la bodega y con la asesoría enológica de Stéphane Toutoundji , se elabora este vino tinto fundamentado en una conjunción varietal de las castas merlot, cabernet sauvignon y cabernet franc, legendaria mezcla bordelesa. De una extensión de terreno en propiedad de quince hectáreas surge la fruta que capacita su existencia, con viñas asentadas en suelos de composición arcillo limosa.
Acredita en su proceso de vinificado una fermentación alcohólica en depósitos de acero inoxidable, con una maceración de treinta días y una maduración en barricas de roble, en una proporción de madera nueva del veintiseis por ciento, durante doce meses. Una parte menor madura en depósitos de acero inoxidable durante idéntico periodo.
Domina la merlot y desde luego la cata no engaña.
En copa parada muestra una cromática apicotada con buenos reflejos violáceos tendentes a púrpura, con asomo en nariz de sensaciones de fruta roja y negra maduras, acompasando en segunda instancia recuerdos de especiados dulces, algunos ahumados iniciales que van desapareciendo, flores rojas y balsámicos y lácticos finos complementarios.
Muy buena expresión en el arranque en boca, con una traza de acidez bien planteada y prolongada, muy buena seña de equilibrio, hay ducha de fruta cuando el vino alcanza el paladar, taninos marcados y fundentes, muy comedida nota de astringencia bien integrada en el conjunto, franca virtud de persistencia, con la retronasal que envía matices de frambuesas, cerezas y arándanos, aportando en un escenario secundario pétalos rosales rojos, guiño de madera de cedro, una huella láctica menor y en el perímetro evocadores motivos de regaliz.
Vino elegante y rotundo, que en esta añada 2012 califico entre muy recomendable y más que muy recomendable.
Le queda aún un tiempo menor para terminar de afinarse con una guarda responsable en botella, pero su presente resulta ya un despliegue de intensidad frutal y de madera bien integrada.