miércoles, 26 de julio de 2017

Señorío de Villarrica Crianza 2014.



Los hermanos Fernández al frente de una bodega que dispone para sus elaboraciones de ciento cinco hectáreas de viñedo, con localización en los municipios de Haro, San Asensio, Anguciana, Briones, Hervías, Bañares y Sajazarra, Rioja Alta y sus influencias climatológicas y de suelo. Vino tinto crianza en edición de vendimia 2014, con selección de fruto de la casta tempranillo durante el proceso de vendimia, que se realiza en modo manual y a la que sigue una segunda selección en bodega, con posterior despalillado. Fermentación alcohólica que tiene lugar en depósitos de acero inoxidable controlando la temperatura, con tres remontados diarios y un periodo de veinticinco jornadas. Maloláctica en tinas de roble francés y maduración de catorce meses que se lleva a buen término en barricas de madera de roble francés y americano, con medio año adicional de afinado en botella antes de su salida al mercado.
Se utiliza fruta surgida del ciclo vegetativo de viñas asentadas en suelos de componente arcillo pedregoso, y más en concreto de las fincas El Ciervo, Villavacas y Villarrica, que acreditan diferentes antigüedades, siendo la más joven la primera de ellas.
En copa parada escenifica un cromatismo picota de notable intensidad, con reflejos púrpura, nariz aclimatada a recuerdos de fruta roja en sazón, con algunas señas en segunda instancia que evocan especiados dulces y tostados finos, frente balsámico, y un final en donde surgen aires torrefactos conjugados con sensaciones cremosas. Equilibrado en la fragancia, mantiene la personalidad aromática de la fruta madre en primer término.
Boca golosa y afinada, las influencias del roble dejan su impronta en el paso, despliega buenos tonos de frescura y una sabrosa acidez que aporta nervio. Perfil de monovarietal de la denominación de origen, sustancioso y con volumen. Taninos golosos y maduros, se desliza en la llegada al paladar con señas de suavidad. Buena nota en cuanto a persistencia y en la retronasal apuntes de cerezas y ciruelas rojas, vainilla y almendras, gesto central gustativo de clave balsámica, regaliz, y en el epílogo granos de café tostados que prolongan su expresión. Lo califico en esta añada 2014 como muy recomendable.

martes, 25 de julio de 2017

Finca La Rinconada Verdejo Fermentado en Barrica 2016.



No es esta la primera vez que Finca La Rinconada ocupa un espacio de protagonismo en mi blog, de hecho recuerdo que data del mes de noviembre del año 2012 una crónica de cata de esta misma referencia que hoy presento a la atención de mis lectores. En aquella oportunidad se correspondía con la edición de cosecha 2011, en esta con la nueva recién salida al mercado, la relativa a la vendimia 2016. Vino blanco seco monovarietal de la casta verdejo, fruta procedente de viñedos que se localizan en el término municipal de Castronuño, con asiento en suelos de composición limo arenosa, presencia aluvial y arcillosa, cortos rendimientos por cada planta, acreditando una edad media de cuarenta y dos años. Proceso manual de vendimia, llegando la fruta a bodega e iniciando su vinificación en la que en todo momento se emplea la gravedad, tanto para la uva, como para el mosto y el consiguiente vino. Cuatro horas de maceración, que precede al fermentado alcohólico en barricas de madera de roble, labor que se realiza a temperatura constante y que se prolonga durante veintidós jornadas. Permanencia en barricas de madera nueva de roble francés, durante la fase de fermentación, se procede con removidos de las lías y transcurridos cuatro meses, afinado en madera, se traslada a depósitos de acero inoxidable de cinco mil litros, continentes donde se mantiene en contacto con las lías durante dos meses más.
En copa parada manifiesta un cromatismo amarillo pajizo intenso y brillante, con reflejos cetrinos, dejando en la proximidad aromática nostalgias de fruta cítrica, con cercanías a evocaciones de pera y ciruelas claudia en sazón, centro herbal y floral, dejando un buen aporte expresivo propio de la varietal, afinado y delicado, despidiendo las notas del perfume con matices balsámicos y un guiño sugerente de salinidad. Equilibrado, educado. La boca abre sabrosa, despliega una traza de acidez bien prolongada, con nervio y brío, escenifica frescura jugosa, alcance y prolongación, con volumen y paso envolvente y untuoso. Magnífica persistencia, hablando en la retronasal de limón, mousse suave, hierba fresca tamizada por gotas de rocío matinal, camomila y ortiga blanca, brezo y resinas, finaliza con una sinfonía de hinojo y mineralidad, esta expresada en modo largo y sostenido, sugerente salinidad. Muy buena añada, esta del 2016, que califico como muy recomendable.

lunes, 24 de julio de 2017

Alta Alella Privat PB Blanco 2016.




Al inicio de la década de los años noventa, el matrimonio formado por el enólogo Josep María Pujol-Busquets y su esposa Cristina Guillén deciden adquirir la finca Can Genís, localizada en la zona agrícola del Parque Natural de Serralada de Marina, a medio camino entre los términos municipales de Alella y Tiana. Un bello escenario que se organizaba en lo que al viñedo se refiere en laderas y terrazas, enmarcadas en una extensión de seis hectáreas de terreno cultivado. En el presente y con las nuevas generaciones de la familia ya en actividad, las dos hijas de la pareja, Mireia y Georgina, la primera bióloga y la segunda farmacéutica, la superficie de viñedo ha aumentado hasta la veinticinco hectáreas, acreditando manejos de agricultura ecológica y con el beneplácito rodeo de una biodiversidad y un ecosistema dignos de admiración. Influencia mediterránea, con una altitud que oscila entre los cien y los doscientos cincuenta metros sobre el nivel del mar, y suelos de sauló, acidez con bajos niveles calcáreos, poca materia orgánica y escasa retención hídrica.
El Privat PB Blanco, en su edición de vendimia 2016, es un vino blanco seco monovarietal de la casta pansa blanca, también conocida como xarel.lo, que se origina mediante una vendimia manual con selección del fruto, llegando a bodega y procediendo en primer lugar con una maceración pelicular en frío, siguiendo con un prensado suave, hasta la obtención del mosto flor. Después se lleva a buen término la fermentación alcohólica, desplegada en depósitos de acero inoxidable, controlando la temperatura. Desprendido el tapón de rosca y tras el primer servicio en copa, pincela un cromatismo amarillo pálido y brillante, con reflejos acerados y tímidos cetrinos, dejando que la proximidad olfativa recoja nostalgias cítricas, fruta blanca de pepita, flores y guiños silvestres más moderados en segunda instancia, abriendo en el centro del perfume motivos de hinojos y motivando en la continuidad memorias de almendra fresca y un epílogo que expresa salinidad.
Entrada en boca que asoma en el inicio con muecas de frescura, buen equilibrio entre golosa fruta, esbozos salinos y amargosos sugerentes, prolongada sensación en el paso, con llegada y alcance bien motivados. Fluidez durante el avance, en la retronasal marca evocaciones de limón, pera, manzana verde, motivos florales y herbales muy sugerentes, con el anisado central que se deja acompañar de almendra y nuez frescas, y en el punto final un guiño de salinidad que prolonga sus sensaciones.
Lo califico en esta añada 2016 como muy recomendable.
Franqueza varietal, digna siempre de reconocimiento.

domingo, 23 de julio de 2017

Azienda Agricola Cos Frappato 2015.





Aunque esta bodega siciliana tuvo en el momento de su fundación, año 1980, tres propietarios, Strano Cirino, cuya vocación de profesional de la medicina era insalvable, decidió cinco años más tarde coincidiendo con su graduación, abandonar el proyecto dejando al frente a sus dos compañeros, Giambattista Cilios y Giusto Occhipinti que adquieren Villa Fontane, espacio ubicado en Cerasuolo di Vittoria, en la Ragusa siciliana, con los valles cercanos de Cava San Leonardo y Cava Santa Domenico dando escolta a este rincón del sur de Italia. Los ríos Ippari y Dirillo descienden desde los montes Iblei, roca caliza blanca, con presencia en algunas zonas de componente volcánico y más hacia la costa, areniscas que en en este lugar de Sicilia se denominan giuggiulena. En el año 2005 los dos socios adquieren una finca anexa, Villa Fuentes, sumando a su propiedad veinte hectáreas más de viñedo. Cilios y Occhipinti mantienen criterios de agricultura biodinámica y utilizan para sus elaboraciones ánforas que de un modo progresivo han sustituido a la madera en los procesos de maduración. Un ejemplo de ello es este vino tinto monovarietal, basado en la casta frappato di Vittoria, una peculiar variedad, que por momentos y en un plano únicamente estético recuerda a la pinot noir en lo que a las tonalidades visuales se refiere. Los vinos que aparecen a partir de esta uva son delicados, llenos de sutileza, no excesivamente expresivos en la nota olfativa aunque dan lugar a amplios análisis comparativos con los surgidos de otras variedades. No está claro el origen de la frappato, de hecho hay teorías que acreditan su procedencia de España y otras que la relacionan de lejos con la sangiovese. Tras la vendimia, se procede en bodega con una selección del fruto, que se cosecha en viñas asentadas en suelos de componente arenoso, a doscientos cincuenta metros de altitud sobre el nivel del mar. Fermentación alcohólica espontánea con pieles y usando levaduras indígenas, que tiene lugar en depósitos de cemento, donde permanece en capítulo de afinado durante un año. En copa parada perfila un cromatismo picota ligero, con reflejos suaves rubí y grana, nariz que despega son recuerdos de frutos rojos silvestres, buena maduración, matices florales en segunda escena, matices especiados que intuyo varietales, con nostalgias de canela, reportes muy en clave primaveral, campestre. Balsámicos en el frente aromático y un final que sobresale portando venturas de mineralidad, porte salino. La boca abre suave, con proyecto de sutileza, media alta nota de acidez, tanicidad no muy marcada, algunos guiños untuosos y una persistencia débil en las formas y más intensa en el fondo. Retronasal que habla de fresas de mata y grosellas, gesto cítrico, con flores rojas en la segunda instancia gustativa, centro de regaliz, canela y un epílogo que conjunta notas de flora campestre con guiños minerales y de sutil amargor, que prolongan su expresión.
Lo califico en esta añada 2015 entre recomendable y muy recomendable.












sábado, 22 de julio de 2017

Bodegas Enrique Mendoza Estrecho Monastrell 2014.




Estrecho Monastrell en su edición de añada 2014 es un vino tinto monovarietal elaborado a partir de una selección de uvas vendimiadas en el paraje denominado Estrecho de Pipa, localizado en el alicantino término municipal de Villena. El vitivinicultor Enrique Mendoza mima su pago de cepas viejas de monastrell ubicadas a setecientos metros de altitud sobre el nivel del mar. con una filosofía de bajos rendimientos, ensalzada por suelos de componente aluvial arenoso.
Influencia climática mediterránea en un vino que se acoge a la denominación de origen Vinos de Alicante y a la asociación de fincas vitícolas Grandes Pagos de España y en el que tiene presencia fruta que ha nacido después de tratamientos basados en técnicas como la dendrometría, control del estrés hídrico de las vides, y la viticultura de precisión.
Concepto residuo cero que Mendoza dirige en el campo, sin reservas y con evidente orgullo.
Vinificación tradicional con una maduración de quince meses en barricas de madera de roble francés Allier, dando lugar a un vino que en copa parada afirma una cromática picota intensa, con reflejos grana, nariz envuelta en nostalgias de fruta roja y negra en sazón, segunda instancia de excelsa complejidad apareciendo evocaciones silvestres, especiados y balsámicos, bosque mediterráneo, terrosidad, tabaco y algunos tostados finos que recuerdan a cedro, a incipiente caja de puros, sin recrearse en este descriptor, pero dejando escapar su esencia inequívoca. La fruta manda, pero en su cercanía hay espacio para un apacible y equilibrado guiño del roble que le aporta una sugerente complejidad. Arranca en boca con buena concentración de la fruta, jugoso y sabroso, despliega una larga traza de acidez, es de esos vinos que hace salivar, con frescura y calidez alternativas, apunto dulzor, con la fruta de testigo, envolvente y con un punto de astringencia nada molesto. Taninos golosos y marcados, por momentos parece como si la fruta pudiera masticarse. Muy buena persistencia, buen volumen y una fase retronasal que habla de ciruelas rojas y negras, cerezas, notas golosas muy agradables, tomillo y brezo, regaliz balsámico y alguna memoria de pimienta, incorporando en la continuidad retornos de hoja de tabaco y naturaleza silvestre. En el epílogo nacen evocaciones de ebanistería y un sabroso apéndice mineral que habla de piedra de río.
Lo califico en esta añada 2014 entre muy recomendable y más que muy recomendable.

viernes, 21 de julio de 2017

Bodegas Patrocinio Señorío de Uñuela Crianza 2014.




La bodega cooperativa del municipio de Uruñuela, en La Rioja, plantea su filosofía de unidad sobre la pila bautismal del año 1985 cuando una partida de viticultores de la zona deciden remar en la misma dirección. Surge entonces la nave común tal y como ha llegado hasta nuestros días, con el ímpetu creciente y un proyecto consolidado en torno al esfuerzo de personas como María Martínez, responsable de enología, Amaya Antolín, directora de calidad, Jose Luis Gobantes, dirección comercial ó Luis Alfonso García, bodega.
Un equipo que dirige Fernando Villamor, defensor en el complejo mercado del vino de referencias como esta Señorío de Uñuela, que en su edición de añada crianza 2014 pude catar y degustar en buena compañía. Monovarietal de la casta tempranillo, que mediando un proceso de vinificado tradicional, acredita una maduración de doce meses en barricas de madera de roble americano, añadiendo medio año más de afinado en botella.
En copa parada afirma un cromatismo picota de notable intensidad, con reflejos púrpura, nariz que en la proximidad olfativa recoge nostalgias de fruta roja en sazón, atisbos de confitura, con un segundo marco que ofrece nostalgias de especiados dulces y algunos guiños tostados, centro balsámico en la aromática, marcando en el final evocaciones a tabaco y algunos torrefactos suaves. Fragancia muy en clave de Rioja, abriendo en la boca con equilibrados gestos de fruta y madera, guiños de confitura, buen despliegue de acidez, ritmo sostenido, suave en la expresión. Taninos golosos y pulidos, buen punto de persistencia, con la retronasal hablando de cerezas y ciruelas rojas, vainilla y madera de cedro, tabaco y regaliz, finalizando con sapidez y buena prolongación.
Lo califico en esta añada 2014 entre recomendable y muy recomendable.

jueves, 20 de julio de 2017

Cava Recaredo Brut de Brut Finca Serral del Vell Brut Nature Gran Reserva 2007.




http://almavinocuatre.blogspot.com.es/2015/05/cava-recaredo-brut-de-brut-finca-serral.html

Comienzo esta entrada del blog con un enlace a mis impresiones de cata referidas a esta referencia de la bodega Recaredo, en la edición de añada 2006, cava que puede apreciar durante una pretérita visita al salón El Alma de los Vinos Unicos del gran Paco Berciano, cuya última edición, a la que por cierto no pude asistir, acaba de celebrarse hace pocos días.
Hoy traigo al blog la añada 2007, inmediatamente posterior a aquella, que pude catar en inestimable compañía gracias, como en la mayor parte de los supuestos aquí presentados, a la generosa y desinteresada colaboración de los responsables de esta bodega catalana.
Fusión varietal de las castas macabeo y xarel.lo, fruta del Alto Penedés, vendimiada en la finca que da nombre a la referencia, Serral del Vell, terrenos asentados en componente calcáreo, en donde los responsables de campo de Recaredo, emplean manejos de agricultura ecológica y en parte biodinámica. Tras la cosecha del fruto, ya en bodega, se procede con una fermentación del mosto de la xarel.lo en barricas de madera de roble, con una posterior segunda maduración en botella, después de realizar el coupage. Tapón de corcho natural, con clarificación en pupitres de modo manual y degüelle sin congelar el cuello de la botella, que en el caso que nos ocupa tuvo lugar en los primeros días del mes de Mayo de 2016.
Tras el descorche, y primer servicio en copa, aprecio un cromatismo amarillo intenso y brillante, con tonalidades doradas, buen rosario de burbuja fina. Nariz que recoge nostalgias de fruta cítrica, blanca de pepita, atisbos florales en segunda instancia, reclamando mi atención en el centro de la fragancia una personalidad balsámica de notable intensidad, guiños silvestres muy suaves, con un fondo de levaduras y bollería, y un enclave final que representa algunos señuelos de mineralidad salina.
Fresco y suave durante la entrada en boca, buen desarrollo de la acidez, untuoso en el paso, levadura lejana, alcanzando el paladar y tapizándolo con cariño y sutileza. Burbujas bien alineadas, sin estridencias, media seña grasa y estupenda persistencia. Galantes sensaciones de complejidad gustativa en la fase retronasal, recuerdos de limón, manzana y algunos tonos de membrillo, con frente de pastelería, fondo balsámico y esbozos de frutos secos tostados, incorporando en el epílogo un inconfundible sello de salinidad que prolonga sus sensaciones.
Noto en esta añada 2007 un punto más bajo de viveza que en la edición de vendimia precedente, aunque roza la excelencia. Lo califico entre muy recomendable y más que muy recomendable.
¿Que tiene Recaredo que tanto me encandila?.